miércoles, 3 de junio de 2009

NUESTROS PAPÁS

Esta mañana Dios estuvo conversando con mi mamá, luego ella entró a mi habitación a levantarme, a invitarme a orar juntos con un tono tan decidido y alegre que dejar mi cama a la madrugada, lo que siempre me cuesta como no te imaginas, hoy fue más sencillo.

Después de la oración me compartió su devocional en el libro de Jeremías, normalmente no tenemos estas conversaciones matutinas tan edificantes, casi siempre cada uno está a solas con Dios y luego arrancamos nuestra rutina normal hasta salir de casa. Pero esta mañana Dios habló con mi mamá y ella estaba radiante por la casa, sorprendida con su conversación con nuestro Padre, compartiendo en voz alta desde su espejo, el baño o la cocina, las determinaciones que había tomado en su cita diaria con Dios.

Ayer fue diferente, papá llegó en la mañana a mi oficina, lleva años luchando con el pecado, parecía que tenía ganas de pelear con alguien, alguien debía tener la culpa de sus problemas y caminaba de un lado a otro renegando, acusando… El ambiente se puso pesado, era difícil trabajar así y yo sólo quería salir corriendo a otra parte para desenredarme el nudo en la garganta.

Papá y mamá: Dos cuadros diferentes de lo que muchos vivimos a diario. Algunos tienen el PRIVILEGIO DIVINO de tener por compañeros de milicia a sus progenitores, a ambos. Si es tu caso, gózatelos, ámalos, obedécelos y no ceses de darle gracias a Dios. Una casa completa en comunión con Dios en nuestros días es toda una rareza.

Otros tenemos algún padre incrédulo, en muchos casos son papá y mamá los que están sin Cristo y habrás tenido días en los que vivir para El Rey parece imposible en medio de ambientes caóticos de oposición a Dios y desorden familiar. Si es tu caso, hónralos, no ceses de darle gracias a Dios por quienes te trajeron al mundo, recuerda lo mejor que te han dado o saca de tu alma lo mejor que puedes darles. El mandato de Dios a nosotros es que sean cuales sean nuestras circunstancias familiares obedezcamos y honremos a ese par de seres incomparables y únicos en todo el mundo. (Efesios 6:1-3)

Dentro de un rato me veré de nuevo con mi papá, lo AMO y su alma para Cristo es mi mayor obsesión, pero seguro me va a pelear por algo… ¿Sabes que espero hacer? Abrazarlo fuerte y transmitirle el amor alegre y decidido con el que mi mamá me levantó esta mañana de la cama.

Un abrazo mi hermano.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Muchas gracias por ese mensaje.

Y debemos esta de rodillas cada día por nuestros padre no salvos, por los propios y por los de nuestros hermanos...

Un abrazo

Anónimo dijo...

Son circunstancias dificiles con los padres inconversos, es dificil llegar a casa despues de estar en comunión con los hermanos, entrar y llegar a un ambiente completamente diferente y en muchas de las ocasiones algo conflictivo.
Pero mandato es mandato honrarlos dice Dios no te niego que sea facil pero si funciona.
Gracias por compartir tu vida con nosotros.

Ministerio Jóvenes LBDBUC dijo...

Gracias mano por compartirnos y darnos tanto ejemplo en estas situaciones, que Dios se siga glorificando y lleve a papá a Cristo.
Abrazos

diegorc

MAC dijo...

Yo perdí a mi Padre consanguíneo hace 29 años y hace año y medio gané al Padre Celestial y Eterno, del último tengo toda la certeza, del primero francamente no se cual sería su suerte. A mis hermanos cristianos que tienen con vida a sus dos Papás terrenales les digo que luchen por su salvación si es el caso, que disfruten de ellos, que los amen y los aprovechen mientras estén. ¿Que tal un beso, un helado, la Biblia?, algo.
Un abrazo a todos.
MAC