sábado, 6 de mayo de 2017

UN AMOR INVISIBLE

Esta tarde tendremos la oportunidad de exponer la Palabra de Dios al Ministerio de Jóvenes, seguimos avanzando en el recorrido por I DE PEDRO, una carta dirigida a los creyentes del Siglo I quienes tuvieron que migrar desde los diferentes territorios ocupados por el Imperio Romano, incluyendo el actual Israel, a las tierras altas de Asia Menor, huyendo de la primera persecución a los cristianos perpetrada por el emperador Nerón.

El pasaje que enseñaremos será el siguiente:


I DE PEDRO 1:8-9
“(Jesucristo) a quien amáis sin haberle visto, en quien creyendo, aunque ahora no lo veáis, os alegráis con gozo inefable y glorioso; obteniendo el fin de vuestra fe, que es la salvación de vuestras almas.”

Una porción de la Biblia que describe nuestra forma de amor por Jesús y el efecto que provoca en nuestras vidas.

Recordemos una de las cualidades de nuestro Padre Celestial.

I de Timoteo 6:16
“... el único que tiene inmortalidad, que habita en luz inaccesible; a quien ninguno de los hombres ha visto ni puede ver, al cual sea la honra y el imperio sempiterno. Amén.”

I de Timoteo 1:17
“Por tanto, al Rey de los siglos, inmortal, invisible, al único y sabio Dios, sea honor y gloria por los siglos de los siglos. Amén.”

La imagen del Padre es Cristo.

Juan 1:18
“A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer.”

Colosenses 1:13-15
“... el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo, en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados. El es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación.”

Aunque nuestro Señor Jesús hoy está en el cielo y sin gozar de su presencia física, es importante establecer que alguien nos mostró el Evangelio y aceptamos esta verdad sin dudar y pusimos en sus manos nuestro destino obteniendo la salvación.


1. AMAR Y CREER POR FE

Pedro reconoce dos actitudes en los creyentes respecto de Jesucristo.

Amor.
Credulidad.

Las dos sin que medie la percepción por medio de la visión. Un ejemplo claro de la convicción en nuestro Salvador y de un amor que es imposible de entender sin que medie la fe.


2. LA ALEGRÍA DE ESE AMOR

Pedro resalta que, en medio de los problemas propios de la existencia terrenal, estos creyentes vivieran alegres y gozosos.

Una forma de dar testimonio del cambio experimentado en ellos y un ejemplo para nosotros frente al mundo incrédulo, los inconversos deben ver en nosotros que a pesar de las pruebas reflejamos la satisfacción de nuestra fe.

Salmos 126:2-3
“Entonces nuestra boca se llenará de risa,
Y nuestra lengua de alabanza;
Entonces dirán entre las naciones:
Grandes cosas ha hecho Jehová con éstos.
Grandes cosas ha hecho Jehová con nosotros;
Estaremos alegres.”

Revisemos la fuente de nuestra alegría y gozo a la luz de la Biblia.

Isaías 61:10
“En gran manera me gozaré en Jehová, mi alma se alegrará en mi Dios; porque me vistió con vestiduras de salvación, me rodeó de manto de justicia, como a novio me atavió, y como a novia adornada con sus joyas.”

Jeremías 15:16
“Fueron halladas tus palabras, y yo las comí; y tu palabra me fue por gozo y por alegría de mi corazón; porque tu nombre se invocó sobre mí, oh Jehová Dios de los ejércitos.”


3. LA RECOMPENSA DE ESE AMOR

Finalmente, Pedro señala claramente el objetivo último de la fe y es la salvación de las almas de la condenación eterna del infierno, el cual solo se logra a través del cumplimiento de la Gran Comisión contenida en Mateo 28:18-20.

Mateo 23:33
“¡Serpientes, generación de víboras! ¿Cómo escaparéis de la condenación del infierno?”

Romanos 8:1
“Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.”

Jóvenes, así como amamos y creemos en Cristo sin verle, llevemos esta oportunidad de la fe a nuestros allegados, no callemos, permitamos que experimenten esta forma de vida y las buenas consecuencias que de ello se derivan.

Nos vemos esta tarde, un abrazo fuerte.


MAC

viernes, 5 de mayo de 2017

UN DIAGNOSTICO DEL MUNDO DE HOY


Vemos en el libro de Isaías un DIAGNOSTICO exacto de lo que pasa hoy en día en Colombia y el mundo, llevados por el pecado, lo cual trae múltiples consecuencias negativas. Veamos:

1He aquí que no se ha acortado la mano de Jehová para salvar, ni se ha agravado su oído para oír; 2pero vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios, y vuestros pecados han hecho ocultar de vosotros su rostro para no oír. 3Porque vuestras manos están contaminadas de sangre, y vuestros dedos de iniquidad; vuestros labios pronuncian mentira, habla maldad vuestra lengua. 4No hay quien clame por la justicia, ni quien juzgue por la verdad; confían en vanidad, y hablan vanidades; conciben maldades, y dan a luz iniquidad. 5Incuban huevos de áspides, y tejen telas de arañas; el que comiere de sus huevos, morirá; y si los apretaren, saldrán víboras. 6Sus telas no servirán para vestir, ni de sus obras serán cubiertos; sus obras son obras de iniquidad, y obra de rapiña está en sus manos. 7Sus pies corren al mal, se apresuran para derramar la sangre inocente; sus pensamientos, pensamientos de iniquidad; destrucción y quebrantamiento hay en sus caminos. 8No conocieron camino de paz, ni hay justicia en sus caminos; sus veredas son torcidas; cualquiera que por ellas fuere, no conocerá paz. - Isaías 59:1-8

Dios siempre está dispuesto a escucharnos siempre y cuando lo invoquemos con un corazón limpio. Muchas veces pedimos y esperamos a que Dios nos responda, pero no somos conscientes de nuestras faltas y de las consecuencias de esos pecados.

Debemos ser conscientes de que cada vez que pecamos estamos rompiendo el canal de comunicación con Dios, se rompe esa intimidad y como consecuencia de ellos, cuando clamamos a Dios, el oculta de nosotros su rostro para no oír, es decir, nuestras oraciones son infructuosas. De ahí la importancia de permanecer limpios, y si pecamos, inmediatamente hay que arreglar el asunto con el ofendido y con Dios, a fin de restaurar esa intima comunión y restablecer ese canal de comunicación, para que de esta manera nuestras oraciones lleguen a ÉL.

Lamentablemente creemos que estamos bien, pero hay pecado, muchas veces por matar al no compartir el Evangelio, otras veces por la mentira o por hablar más de la cuenta, otros veces por nuestro orgullo y vanidad. Tal vez sin darnos cuenta OFENDEMOS y seguimos pensando que TODO está bien. Es necesario concientizarnos más de nuestro pecado y CLAMAR la ayuda de Dios para combatirlos. Por lo menos es el caso MIO.

Es muy lamentable la situación que vive nuestra Colombia y el MUNDO, destruyéndose por la corrupción, la violencia  y los desastres naturales, estoy convencido de que no es por casualidad, es la mano de Dios puesta sobre un pueblo pecador, corrupto, alejado de Dios, idólatra, fornicario, adúltero, defensa del “matrimonio” entre personas del mismo sexo, cada cual velando por lo suyo, corrupción por todas partes, muchas injusticias a todo nivel, y por ESO, es que la mano de Dios está ahí, por eso no vemos la paz.

Entendamos que mientras no seamos conscientes de ese estado putrefacto, y haya un arrepentimiento genuino, no podemos esperar la paz y las bendiciones de Dios.  

Dios nos muestra MUCHAS COSAS para meditar YA MISMO:
  • Confiar en que si tenemos un corazón LIMPIO, Dios nos va a escuchar
  • Entender que nuestro pecado nos separa de Dios
  • Ser conscientes de que si estamos en pecado, Dios oculta su rostro para no oír
  • Si pecamos, inmediatamente debemos reconocerlo y pedirle a Dios que nos limpie y que nos perdone.
  • Muchas veces pecamos por callar el Evangelio y dejamos que muchas almas vayan al infierno.
  • No debemos dejar que nuestra lengua siga haciendo MALDADES, es mejor callar antes que echar más leña al fuego
  • Debemos cuidarnos para andar siempre en LA VERDAD
  • No concebir ningún tipo de MALDAD. Pensar siempre en ser canales de BENDICIÓN. 
  • Lamentarnos y arrepentirnos de tanta forma de pecado, casi toda presente en nuestro país y en el mundo.
  • Arrepentirnos de tanta mediocridad y porquería si realmente queremos caminos de paz y de prosperidad.


Hablando de  las consecuencias del pecado, Dios lo resume así:

1. Dios no escucha al pecador (Vs 1-2)
2. Hay manos manchadas de sangre, lenguas venenosas, injusticias, orgullo, maldad… (Vs 3-4)
3. Una radiografía del mundo actual y sus (Vs 5-8)

Tenemos HOY (Mayo 2017) una radiografía de Colombia y del Mundo. Que mientras estemos en pecado, consciente o inconscientemente, nuestras peticiones no llegarán a Dios y nuestro país  y el mundo entero seguirán hacia la destrucción total por la inmoralidad. Nuestro Dios es un Dios que siempre está presto a tendernos su mano, siempre y cuando nuestro corazón esté limpio de pecado. Un Dios que CASTIGA severamente al pecador y que mientras no haya arrepentimiento, no podremos esperar nada bueno de ÉL, porque es un Dios JUSTO.

Impacta ver que muchas veces, sin darnos cuenta encontramos que nuestras vidas están llenas de pecado: Por callar y no compartir el Evangelio, por hablar maldad, por no ser justos, por andar juzgando a los demás, por vanidades y muchas cosas más. Lo más importante, entender que la situación de destrucción que vive nuestro país y el mundo en general, es consecuencia de tanta podredumbre, pecado y corrupción, la cual gobierna al mundo entero.

Los invito a que apliquemos la enseñanza examinándonos a cada momento, en cada una de nuestras miradas, de nuestras palabras y de nuestras actitudes, midiéndolas con la vara de la Palabra de Dios, a fin de tener una conciencia limpia y la certeza  de que Dios nos escuchará. Hablar del pecado del hombre sin avergonzarnos para nada, pase lo que pase. No debemos comulgar con las obras infructuosas de las tinieblas.


Fabio