miércoles, 22 de enero de 2014

"ESTOS Y NOSOTROS" UNA GRAN DIFERENCIA....

Salmos 20:7-8 “Estos confían en carros, y aquellos en caballos;
Mas nosotros del nombre de Jehová nuestro Dios tendremos memoria.

Ellos flaquean y caen, Mas nosotros nos levantamos, y estamos en pie”


Después de 6 versos en donde el Salmista envía palabras de bendición y confianza a los creyentes, llegamos a los versos 7 y 8 donde encontramos un contraste entre dos grupos de personas, en estos versos encontramos palabras como estas: “estos, aquellos, ellos” dando a entender que son un grupo de personas diferente al de la palabra “nosotros”.

Son dos grupos de personas que devocionalmente podríamos aplicarlo a creyentes y no creyentes o creyentes que viven en el espíritu y creyentes que viven en la carne. La diferencia de estos dos grupos radica en dos cosas: la primera es donde se tiene la confianza y la segunda tiene que ver con la permanencia.

En el primer grupo que el salmista hace referencia, (del cual omite cualquier tipo de vínculo al usar las palabras “Estos” y  “aquellos”), enfatiza en que ponen su confianza en sus vehículos militares  y de guerra. Estos ejércitos son un cuadro de las personas que tienen su confianza y esperanza en sus riquezas, su fuerza, sus contactos, sus estudios, su experiencia, su doctor, su cuenta bancaria, su trabajo etc.

Una confianza en el hombre o en lo material, diferente al otro grupo de personas que en este caso era el ejército del rey David, que literalmente dice que tenían su confianza en Jehová y específicamente en recordar o hacer memoria de todas las grandes cosas que Él ha hecho. Esta era la confianza del rey David al escribir el Salmo 23 en el verso cuatro que dice: “Tu vara y tu cayado me infundirán aliento”.

2 Crónicas 32:8 Esforzaos y animaos; no temáis, ni tengáis miedo del rey de Asiria, ni de toda la multitud que con él viene; porque más hay con nosotros que con él. Con él es el brazo de carne, mas con nosotros está Jehová nuestro Dios para ayudarnos, y pelear nuestras batallas. Y el pueblo tuvo confianza en las palabras de Ezequías rey de Judá. 

La segunda diferencia entre los dos grupos de personas a las que el rey David se refiere tiene que ver con la debilidad y desánimo comparado con el ejército que se levanta cuando ha caído y sigue en pie de lucha. Que gran aplicación podemos ver entre los creyentes de hoy o las personas que escuchan de Jesús pero que ante el primer obstáculo, tentación o prueba que se les presenta se derrumban y lo toman como excusa para no seguir adelante, muy diferente al creyente que ante la prueba o ante el mismo pecado se levanta, cobra ánimo y entiende que por nada puede desfallecer o mirar para atrás, sino que su mira esta puesta en Cristo como lo enseña Hebreos 12:1-2.

Tan solo una pregunta para terminar ¿En quién Confías tú?

1 comentario:

Anónimo dijo...

Gracias por la motivación... :)