sábado, 4 de noviembre de 2017

PECADO EN AUMENTO


Nos acercamos al final del libro de Lamentaciones de Jeremías, un tratado sobre el pecado y sus graves consecuencias. Dirijámonos al versículo.

Lamentaciones de Jeremías 4:6
“Porque se aumentó la iniquidad de la hija de mi pueblo más que el pecado de Sodoma,
Que fue destruida en un momento, sin que acamparan contra ella compañías.”

LA CORRUPCIÓN DE SODOMA

Sodoma siempre fue considerada como una de las máximas expresiones de pecado sobre la tierra, el ejemplo de una sociedad extremadamente corrupta moralmente.

Génesis 13:13
“Mas los hombres de Sodoma eran malos y pecadores contra Jehová en gran manera.”

Fue tal su corrupción que Dios en su soberanía destruyó esta ciudad y su pecado.

Génesis 19:24-25
“Entonces Jehová hizo llover sobre Sodoma y sobre Gomorra azufre y fuego de parte de Jehová desde los cielos; y destruyó las ciudades, y toda aquella llanura, con todos los moradores de aquellas ciudades, y el fruto de la tierra.”

MAS ALLÁ DE SODOMA

Antes de leer detenidamente el versículo de esta mañana creíamos que el límite impuesto por Sodoma era imposible de superar, sin embargo, podemos concluir que el pecado de Israel era comparable al de esta ciudad y en la Biblia lo podemos corroborar.

Isaías 3:8-9
“Pues arruinada está Jerusalén, y Judá ha caído; porque la lengua de ellos y sus obras han sido contra Jehová para irritar los ojos de su majestad. La apariencia de sus rostros testifica contra ellos; porque como Sodoma publican su pecado, no lo disimulan. ¡Ay del alma de ellos! porque amontonaron mal para sí.”

Jeremías 23:14
“Y en los profetas de Jerusalén he visto torpezas; cometían adulterios, y andaban en mentiras, y fortalecían las manos de los malos, para que ninguno se convirtiese de su maldad; me fueron todos ellos como Sodoma, y sus moradores como Gomorra.”

Jóvenes, el ejemplo de Israel es claro, el pecado puede ganar terreno en la vida de todo un pueblo y de creyentes en particular. A lo largo del recorrido por el libro de Lamentaciones Jeremías leemos sobre las graves consecuencias de la desobediencia, una vez más la invitación es a no dar cabida a la maldad y desterrar la escoria que subsista en nuestro ser. Vivamos la conformación a la imagen de Jesús.

Saludos a todos.


. M .

viernes, 3 de noviembre de 2017

GOZO, DEPENDENCIA Y AGRADECIMIENTO


Este capítulo 5 de I de Tesalonicenses está repleto de consejos y de sabiduría en cuanto a lo que Dios espera de un BUEN CREYENTE, y tiene que ver mucho con el comportamiento especialmente con nuestros hermanos. Veamos:

12Os rogamos, hermanos, que reconozcáis a los que trabajan entre vosotros, y os presiden en el Señor, y os amonestan; 13y que los tengáis en mucha estima y amor por causa de su obra. Tened paz entre vosotros. 14También os rogamos, hermanos, que amonestéis a los ociosos, que alentéis a los de poco ánimo, que sostengáis a los débiles, que seáis pacientes para con todos. 15Mirad que ninguno pague a otro mal por mal; antes seguid siempre lo bueno unos para con otros, y para con todos. 16Estad siempre gozosos. 17Orad sin cesar. 18Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús. 19No apaguéis al Espíritu. 20No menospreciéis las profecías. 21Examinadlo todo; retened lo bueno. 22Absteneos de toda especie de mal. 23Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo. 24Fiel es el que os llama, el cual también lo hará. –
I Tesalonicenses 5:12-24

Dios nos muestra cómo debe ser nuestra vida cristiana, siendo agradecidos con los que nos orientan, apoyándolos en todo con la paz de Dios, igualmente tratando sabiamente con los ociosos y con lo débiles; y justo hacia la mitad de este pasaje Pablo nos da consejos que son esenciales para un creyente auténtico, jamás debemos pensar en pagar mal por mal, sino pensar en hacer lo buenos unos para con otros, la venganza no tiene cabida en la vida de un creyente.

Debemos estar siempre gozosos, somos los seres humanos más privilegiados del Universo, tenemos el futuro asegurado por una eternidad, somos hijos de un DIOS VIVO, del único y Santo Dios, del Rey del universo, somos príncipes y sacerdotes, somos embajadores de Cristo, somos sus siervos, ¿ Qué más podemos pedir  ?, es por eso que siempre, siempre debemos estar gozosos.

Ahora, por esa condición de dependencia que tenemos de Dios, siempre y sin cesar debemos estar hablando con ÉL en permanente oración, clamando su ayuda sin cesar, poniendo todo en sus manos para que sea nuestro guía y nuestro Señor. Y después de todo esto debemos ser MUY AGRADECIDOS por semejante honor, por tanto amor, por tanta misericordia por ese regalo inmerecido de la vida eterna. Eso es lo que Dios quiere, que estemos felices, que siempre lo tengamos en cuenta y que le agradezcamos en todo porque esa es su Voluntad. Es a ÉL a quien debemos glorificar por lo que estamos viviendo y por lo que vamos a vivir.

Es necesario escuchar y obedecer siempre a la voz del Espíritu Santo que mora en nosotros, debemos estar 100% atentos a todo el consejo de Dios, es necesario  examinar todo lo que esté ante nuestros ojos y fijarnos y retener lo bueno, en pocas Palabras, Pablo lo resume así: ABSTENEOS DE TODA ESPECIE DE MAL. Si nuestro comportamiento está de acuerdo con lo que Dios nos muestra en este pasaje, nuestra santificación va a ser real y estaremos guardados y protegidos por Dios para presentarnos irreprensibles delante de ÉL en Su venida. Dios cumplirá fielmente todas sus promesas.

Jovencitos, MUCHAS cosas para aplicar ya mismo:
  • Reconocer a los que trabajan entre nosotros, teniéndolos en mucha estima.
  • Tener paz entre nosotros.
  • Amonestar a los ociosos y alentar a los de poco ánimo.
  • Sostener a los débiles y ser pacientes con todos.
  • Jamás debemos pensar en pagar mal por mal
  • Pensar y hacer siempre lo bueno a todos los demás
  • Debemos estar siempre gozosos, somos los seres humanos más privilegiados del Universo, tenemos el futuro asegurado por una eternidad, somos hijos de un DIOS VIVO, del único y Santo Dios, del Rey del universo, somos príncipes y sacerdotes, somos embajadores de Cristo, somos sus siervos, ¿ Qué más podemos pedir  ?, es por eso que siempre, siempre debemos estar gozosos.
  • Ahora, por esa condición de dependencia que tenemos de Dios, siempre y sin cesar debemos estar hablando con ÉL en permanente oración, clamando su ayuda sin cesar, poniendo todo en sus manos para que sea nuestro guía y nuestro Señor.
  • Y después de todo esto debemos ser MUY AGRADECIDOS por semejante honor, por tanto amor, por tanta misericordia por ese regalo inmerecido de la vida eterna.
  • Eso es lo que Dios quiere, que estemos felices, que siempre lo tengamos en cuenta y que le agradezcamos en todo porque esa es su Voluntad. Es a ÉL a quien debemos glorificar por lo que estamos viviendo y por lo que vamos a vivir.
  • No debemos apagar (Ignorar) al Espíritu Santo
  • No debemos despreciar las profecías
  • Examinarlo todo, retener lo bueno
  • Abstenernos de toda especia de mal
  • Portarnos MUY BIEN, obedecerle a Dios en TODO… Examinar cada ACTITUD a la luz de la Palabra de Dios
  • Confiar plenamente en la Santificación que vendrá a nuestras vidas como consecuencia de nuestra obediencia.
  • Velar por ser IRREPRENSIBLES en todo, hasta la venida de nuestro Amado Señor.
  • Confiar plenamente en cada una de las PROMESAS de Dios, ÉL nunca nos fallará, porque es FIEL.


Recordemos lo que Dios espera de un buen CREYENTE

1. Nuestra actitud hacia el liderazgo (Vs 12-13)
2. Nuestra actitud hacia los débiles  (Vs 14-15)
3. Nuestra actitud hacia Dios y Su Palabra (Vs 17-20)
4.Nuestra actitud permanente como cristianos en TODO (Vs 21-24)

Lo que Dios espera de un creyente, una vida IRREPRENSIBLE, es algo que espera un Dios muy detallista que nos muestra con mucha sencillez y en un lenguaje muy claro cuál es la vida que le agrada a ÉL

Me sorprende ver la forma tan sencilla como Dios nos invita a hacer su Santa Voluntad, santificándonos en cada momento de nuestra vida

Apliquémoslo en nuestro día a día, recordando esta lista tan clara de recomendaciones y poniéndolas en práctica, en pocas palabras, siendo IRREPRENSIBLES en todo, pensando siempre que el día del Señor está muy cerca, y que debemos estar siempre preparados para presentarnos delante de ÉL en el momento en que ÉL mismo lo requiera.


Fabio

sábado, 28 de octubre de 2017

LA VERDADERA CAUSA DEL LAMENTO


Nos encontramos en la mitad del libro de las Lamentaciones de Jeremías, en esta etapa Dios nos enseña sobre el sentido de este texto y el verdadero significado de la acción de lamentar.

Revisemos el versículo.

Lamentaciones de Jeremías 3:39
“¿Por qué se lamenta el hombre viviente?
Laméntese el hombre en su pecado.”

Nuestro Creador cuestiona sobre las razones de Israel para expresar llanto, sollozos y otras demostraciones de dolor; y concluye que la verdadera causa del pueblo para sentir pena, contrariedad o arrepentimiento debería ser la transgresión consciente de su voluntad divina apartándose de lo recto y justo contenido en su Palabra.

La pregunta y la respuesta son más pertinentes hoy que nunca para la Iglesia, así como para la humanidad que desconoce de Jesús.

Es generalizado lamentarse de la adversidad causada por agentes exteriores a nosotros y poco común hacerlo cuando somos los generadores de las faltas en contra de Dios y los demás.

Permitir que el Espíritu Santo cumpla su función

El mismo Jesús lo expresó así:

Juan 16:8-9
“Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio.
De pecado, por cuanto no creen en mí;”

Es el Espíritu Santo quien convence de pecado tanto al inconverso para traerle a la Salvación como al creyente para mantenerle limpio y conformarse a la imagen de Cristo.

Lamentablemente podemos opacar su accionar como nos lo indica Pablo.

Efesios 4:30
“Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención.”

I de Tesalonicenses 5:19
“No apaguéis al Espíritu.”

Vivamos con convicción el siguiente pasaje.

II de Timoteo 1:6-7
“Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos. Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.”

Reconocer la condición de pecadores

No es otra cosa que vivir las palabras del salmista.

Salmos 51:3
“Porque yo reconozco mis rebeliones,
Y mi pecado está siempre delante de mí.”

Vivir la aflicción del pecado

El ejemplo de Pedro después de mentir y negar a Cristo.

Mateo 26:75
“Entonces Pedro se acordó de las palabras de Jesús, que le había dicho: Antes que cante el gallo, me negarás tres veces. Y saliendo fuera, lloró amargamente.”

El ejemplo de Judas después de entregar a Cristo en manos de las corruptas autoridades judías.

Mateo 27:3-5
“Entonces Judas, el que le había entregado, viendo que era condenado, devolvió arrepentido las treinta piezas de plata a los principales sacerdotes y a los ancianos, diciendo: Yo he pecado entregando sangre inocente. Mas ellos dijeron: ¿Qué nos importa a nosotros? ¡Allá tú! Y arrojando las piezas de plata en el templo, salió, y fue y se ahorcó.”

La verdad descrita por Pablo.

Romanos 2:9
“… tribulación y angustia sobre todo ser humano que hace lo malo, el judío primeramente y también el griego,”

Jóvenes, más allá de las razones para llorar, sentir dolor y estar en aflicción por los agravios recibidos, sintamos que la real causa de nuestras lamentaciones debe ser la de pecar en contra de Dios.

¡Qué el pecado nos duela!

Aprovechemos bien esta tarde que no tenemos reunión como ministerio. Felicitaciones especiales en su cumpleaños a Christian Ibáñez líder del Ministerio de Niños.

Un abrazo a todos.

. M .

viernes, 27 de octubre de 2017

ORACIÓN por NUESTRO PAÍS y SUS GOBERNANTES


Nadie puede pasar por alto la nefasta situación que vive nuestro país debido al alto grado de CORRUPCIÓN en nuestros gobernantes y en todas las esferas. Necesitamos un CAMBIO de RAIZ, no podemos seguir en las mismas y con los mismos. Solamente Dios puede operar ese cambio. Dios a través de Pablo nos invita a que estemos orando permanentemente a nuestro Dios a través del único mediador que hay entre ÉL y los hombres (Jesucristo).

1Exhorto ante todo, a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias, por todos los hombres; 2por los reyes y por todos los que están en eminencia, para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad. 3Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador, 4el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad. 5Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre, 6el cual se dio a sí mismo en rescate por todos, de lo cual se dio testimonio a su debido tiempo. - I Timoteo  2:1-6

Dios nos recuerda que debemos orar por todos los hombres, porque Él quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad, no debemos olvidar a nuestros gobernantes, ellos, a pesar de sus errores, necesitan de Cristo, Él también murió por ellos.

Así que es necesario y bueno delante de Dios que estemos pidiendo fervorosamente a ÉL por medio del único mediador quien tiene el derecho de serlo porque entregó su vida por nosotros en obediencia absoluta a Dios. Debemos recurrir a Él usando rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias.

Hay muchas formas de dirigirnos a Dios y ante todo debemos hacerlo agradeciéndole por cada cosa que hace por nosotros, luego pidiendo y rogando por los demás y por último orando por nosotros y por nuestras necesidades. Es necesario entregarle todas nuestras peticiones directamente a Dios por medio de nuestro Amado Señor Jesucristo.   

Algo sencillo pero lleno de muchas enseñanzas prácticas:
  • Considerar todas las formas posibles de orar
  • Pedir por todos los hombres
  • Tener muy en cuenta en nuestras oraciones a nuestros gobernantes y superiores.
  • Tener claro que nuestras peticiones deben ser elevadas directamente a Dios
  • Dejar que sea el Espíritu Santo el que hable por nosotros
  • Pedir en el nombre del único mediador, nuestro Señor Jesucristo.


Dios nos recuerda que Cristo es el único mediador, y cómo debemos orar

1. No dejar de pedir, como sea, por nuestros gobernantes, por sabiduría y honestidad (Vs 1-2)
2. El deseo de Dios es que TODOS los hombres conozcan la verdad y sean salvos, no hay excepciones (Vs 3-4)
3. Siempre debemos pedir en el nombre de Jesucristo, nuestro único mediador ante Dios, quién entregó su vida por nosotros (Vs 5-6)

Dios nos recuerda las instrucciones sobre la oración a través de Cristo el ÚNICO Mediador. Son instrucciones dada por un Dios de ORDEN quién canaliza todas nuestras peticiones a través de Su amado Hijo, a fin de que seamos más conscientes de lo que pedimos.

Me sorprende ver la forma contundente como Dios nos dice que hay UN solo mediador entre Dios y los hombres, no necesitamos más intermediarios y punto.

Nuestro país anda en tinieblas, en sombra de muerte, vamos a aplicar esta enseñanza hablando permanentemente del tema, cada vez que sea necesario, cuando sea y donde sea. También, poniendo toda nuestra FE y mi ESPERANZA en ese ÚNICO mediador, nuestro amado Señor Jesucristo. Teniendo en cuenta en nuestras oraciones a todos los hombres y no dejando de orar por nuestros gobernantes y superiores, a fin de que cese la corrupción y que sea Dios quien opere el cambio que necesitamos todos los colombianos.  


Fabio

sábado, 21 de octubre de 2017

NUEVAS MAÑANAS


Leamos el siguiente versículo:

Lamentaciones de Jeremías 3:23-25
“Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad.
Mi porción es Jehová, dijo mi alma; por tanto, en él esperaré.
Bueno es Jehová a los que en él esperan, al alma que le busca.”


En medio de su aflicción y la de su pueblo Jeremías reconoce que cada día es uno nuevo en la relación con Dios. Una verdad que debemos practicar hasta que tengamos nuestro encuentro con Jesucristo.

EL EJEMPLO DE ABRAHAM

Abraham tenía su encuentro con Dios en esta etapa de día.

Génesis 19:27
“Y subió Abraham por la mañana al lugar donde había estado delante de Jehová.”

VIVIR EL DÍA

Jesús con sus palabras nos da instrucciones sobre nuestra relación con el tiempo.

Mateo 6:34
“Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal.”

NO AL AFÁN DE ESTE MUNDO

Son varias las porciones de la Biblia que nos indican que después de profesar nuestra fe en Cristo no debe existir espacio para el apuro, la prisa o premura de este planeta y su príncipe Satanás.

Salmos 39:6
“Ciertamente como una sombra es el hombre;
Ciertamente en vano se afana;
Amontona riquezas, y no sabe quién las recogerá.”

Proverbios 23:4
“No te afanes por hacerte rico;
Sé prudente, y desiste.”

Lucas 12:25
“¿Y quién de vosotros podrá con afanarse añadir a su estatura un codo?”

Lucas 21:34
“Mirad también por vosotros mismos, que vuestros corazones no se carguen de glotonería y embriaguez y de los afanes de esta vida, y venga de repente sobre vosotros aquel día.”

Filipenses 4:6
“Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.”

DIOS ES FIEL

Miremos algunos pasajes en las Escrituras que describen esta condición de nuestro Padre celestial, así como del cumplimiento de su Palabra sin defraudar la confianza qué depositamos en él.

Deuteronomio 7:9
“Conoce, pues, que Jehová tu Dios es Dios, Dios fiel, que guarda el pacto y la misericordia a los que le aman y guardan sus mandamientos, hasta mil generaciones;”

Salmos 36:5
“Jehová, hasta los cielos llega tu misericordia,
Y tu fidelidad alcanza hasta las nubes.”

I de Corintios 1:9
“Fiel es Dios, por el cual fuisteis llamados a la comunión con su Hijo Jesucristo nuestro Señor.”

Hebreos 6:17-18
“Por lo cual, queriendo Dios mostrar más abundantemente a los herederos de la promesa la inmutabilidad de su consejo, interpuso juramento; para que por dos cosas inmutables, en las cuales es imposible que Dios mienta, tengamos un fortísimo consuelo los que hemos acudido para asirnos de la esperanza puesta delante de nosotros.”

I de Pedro 4:19
“De modo que los que padecen según la voluntad de Dios, encomienden sus almas al fiel Creador, y hagan el bien.”

LA VERDADERA ESPERANZA

Finalmente tengamos un alma dispuesta y pongamos todas nuestras cargas en manos de nuestro Creador y esperemos en él.

Salmos 31:24
“Esforzaos todos vosotros los que esperáis en Jehová,
Y tome aliento vuestro corazón.”

Salmos 33:18
“He aquí el ojo de Jehová sobre los que le temen,
Sobre los que esperan en su misericordia,”

Salmos 39:7
“Y ahora, Señor, ¿qué esperaré?
Mi esperanza está en ti.”

Salmos 42:11
“¿Por qué te abates, oh alma mía,
Y por qué te turbas dentro de mí?
Espera en Dios; porque aún he de alabarle,
Salvación mía y Dios mío.”

Salmos 71:5
“Porque tú, oh Señor Jehová, eres mi esperanza,
Seguridad mía desde mi juventud.”

Salmos 146:5
“Bienaventurado aquel cuyo ayudador es el Dios de Jacob,
Cuya esperanza está en Jehová su Dios,”

Jóvenes, cada día es un día nuevo en el Señor, peleemos la buena batalla como si fuera el último esperando nuestro encuentro con él, vivamos la fidelidad de nuestro Creador, aprovechemos bien las 24 horas sirviendo con todo nuestro ser a la causa de Cristo.”

Nos vemos en la reunión del ministerio.

Abrazos.

. M .

viernes, 20 de octubre de 2017

CAMBIO de CANAL


Dios ha puesto este pasaje para el día de hoy porque está muy acorde con la enseñanza que tendremos el próximo domingo en Filipenses 4:8. Dios nos vuelve a recordar el tema de la vida antigua y la vida nueva, recordándonos el CAMBIO que solamente ÉL, a través de Su Palabra puede hacer en nosotros. Veamos:

5Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría; 6cosas por las cuales la ira de Dios viene sobre los hijos de desobediencia, 7en las cuales vosotros también anduvisteis en otro tiempo cuando vivíais en ellas. 8Pero ahora dejad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras deshonestas de vuestra boca. 9No mintáis los unos a los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre  con sus hechos, 10y revestido del nuevo,  el cual conforme a la imagen del que lo creó se va renovando hasta el conocimiento pleno, 11donde no hay griego ni judío, circuncisión ni incircuncisión, bárbaro ni escita, siervo ni libre, sino que Cristo es el todo, y en todos. 12Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y     amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia; 13soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros. 14Y sobre todas estas cosas vestíos de amor, que es el vínculo perfecto. 15Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la que asimismo fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos. 16La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales. 17Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él - Colosenses 3:5-17

Este es uno de los pasajes más prácticos de la Biblia, en donde Dios nos invita a cambiar nuestro ENFOQUE, a pensar y VIVIR lo que realmente vale la pena ante sus ojos, nos invita a hacer MORIR en nosotros esas cosas TAN GRAVES que impiden tener una buena relación con ÉL, cosas que son aberrantes ante los ojos de Dios: Fornicación, impurezas, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia.

A continuación, el Señor continúa la lista de OTRAS cosas que tampoco le agradan, puede que aparentemente no sean tan graves, pero son PECADO: La ira, el enojo, la malicia, la blasfemia, las palabras deshonestas, la mentira.

Después, tal vez lo más importante, Dios nos recuerda hoy cómo debe ser nuestro vestido, algo muy especial, muy diferente a lo que el mundo piensa. Nuestro vestido como escogidos de Dios debe estar precedido por la misericordia, seguido de muchas otras virtudes: benignidad, humildad, mansedumbre, paciencia, siendo capaz de soportar a los demás y de perdonar a quien sea. Y Dios nos recuerda que mi manera de perdonar debe ser como lo hizo Jesús.

Adicionalmente Dios NOS hace caer en cuenta que todas estas vestimentas interiores deben estar cubiertas por el AMOR que es el vínculo perfecto. Solamente así, la PAZ de Dios va a gobernar en nuestros corazones. Debemos estar agradecidos con Dios por lo que hace y las bendiciones que derrama sobre nosotros cuando somos obedientes y sumisos a ÉL.  La única forma de lograr que haya un cambio en nuestras vidas, y de dejar atrás esa vida de pecado para que podamos glorificar a Dios, es alimentándonos sabiamente con SU PALABRA, la cual debe ABUNDAR en nosotros; y para que haya esa abundancia, es necesario alimentarnos a cada instante con ella, es necesario estudiarla, guardarla, analizarla, entenderla, meditarla y orar fervientemente para que Dios permita que la pongamos en práctica hasta en los más mínimos detalles.

Jóvenes (Y adultos), solamente LLENÁNDONOS de la Palabra de Cristo, estaremos aptos para vivir una vida abundante espiritualmente y para poder enseñar y exhortar a otros, mostrándoles que realmente es la fuente de vida y que SI puede transformar y actuar con poder. Esa digestión de la Palabra debe estar acompañada de acción de gracias demostradas diariamente a través de la adoración y la alabanza, una alabanza que salga de lo profundo del corazón. No puede haber un alimento más fortificante que este. Al fin y al cabo todo alimento material llega al punto de poder causar repugnancia y hastío, en cambio, el alimento de la Palabra de Dios es inagotable y cada vez tiene mejor SABOR y da más y más fruto a través de vidas realmente transformadas. Dios me recuerda finalmente que TODO lo que haga en mi vida debo hacerlo en el Nombre de Jesús y siempre con acción de gracias por medio de ÉL.  

Muchas, pero MUCHAS cosas para digerir y APLICAR:
  • Hacer MORIR por completo nuestra vida pasada, gobernada en muchos casos por : Fornicación, impurezas, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia
  • Dejar atrás TODAS estas cosas que también son pecado y que desagradan por completo a Dios : La ira, el enojo, la malicia, la blasfemia, las palabras deshonestas, la mentira.
  • Como escogidos de Dios nuestras vestiduras deben estar reflejadas en la misericordia, la benignidad, la humildad, la mansedumbre, la paciencia
  • Debemos soportarnos unos a otros y perdonarnos de la manera que Cristo nos perdonó.
  • El amor debe ser nuestro vestido más vistoso, ya que es el vínculo perfecto, solamente así, vendrá la paz a nuestras vidas.
  • Debemos estar eternamente agradecidos con Dios por la vida espiritual abundante que sólo ÉL puede darnos
  • Alimentarnos abundantemente de la Palabra de Dios
  • Seguir fielmente cada una de las enseñanzas de Cristo
  • Enseñarnos y exhortarnos unos a otros con la sabiduría que Dios nos da a través de Su Palabra
  • Cantar al Señor con gracia en nuestros corazones con salmos e himnos y cánticos espirituales
  • Entender que el único sustento INAGOTABLE y que realmente da fruto, es la Palabra de Dios y la SANTIDAD.
  • TODO lo que hagamos en la vida debemos hacerlo en el Nombre del Señor Jesús
  • Siempre debemos dar GRACIAS a Dios por medio de nuestro Señor Jesús.


Tenemos ACÁ, el CAMBIO que solo Dios hace, el proceso de SANTIFICACIÓN

1. La santificación empieza por deshacernos de los pecados MAS HORRIPILANTES (Vs 5-7)
2. Esa santificación continua dejando atrás otros pecados que parecen no ser tan graves, pero que son pecado (Vs 8-11)
3. La fase final de la santificación tiene que ver con la manifestación del FRUTO del Espíritu Santo en nosotros, impregnado de AMOR  (Vs 12-14)
4. El fruto de esa santificación es la PAZ de Dios gobernando nuestras vidas, basadas 100% en Su Palabra (Vs 15-17)

Dios nos recuerda la verdadera VIDA CRISTIANA y la vida IMPIA, El PROCESO de SANTIFICACIÓN, es una enseñanza que viene de un Dios excesivamente paciente quien detalladamente nos muestra TODO lo que debemos abandonar y lo que debemos cultivar para hacer Su Voluntad

Debe impactarnos ver la forma tan detallada en que Dios nos muestra el pecado y la forma en que debemos reemplazarlo por virtudes que de verdad valen la pena.

Los invito a APLICARLO, recordando permanentemente este pasaje y volviéndolo VIDA en cada uno de nosotros, con la ayuda de Dios, desde luego. Recordando que aún hay cosas de estas que están presentes en nuestras vidas y que debemos dejarlas por completo: La ira, el enojo, la malicia, las palabras deshonestas, las mentiras, y muchas otras. En pocas palabras, manteniendo nuestro testimonio IRREPRENSIBLE en TODO y con TODOS.

Los espero el domingo para complementar


Fabio

sábado, 14 de octubre de 2017

CLAMOR NO ESCUCHADO


Nos adentramos en el tercer capítulo de las Lamentaciones de Jeremías, vamos a revisar el siguiente versículo:

Lamentaciones de Jeremías 3:8
“Aun cuando clamé y di voces, cerró los oídos a mi oración;.”

El profeta mayor señala que a pesar de gritar con vigor y esfuerzo y de manera vehemente a Dios con una voz lastimosa indicando aflicción, Él no oyó su clamor.

Clamar

El Señor espera nuestro clamor mostrando nuestra dependencia y sumisión a Él.

Éxodo 3:9
“El clamor, pues, de los hijos de Israel ha venido delante de mí, y también he visto la opresión con que los egipcios los oprimen.”

Éxodo 22:23
“Porque si tú llegas a afligirles, y ellos clamaren a mí, ciertamente oiré yo su clamor;”

I de Reyes 8:28
“Con todo, tú atenderás a la oración de tu siervo, y a su plegaria, oh Jehová Dios mío, oyendo el clamor y la oración que tu siervo hace hoy delante de ti;”

II de Crónicas 6:19
“Mas tú mirarás a la oración de tu siervo, y a su ruego, oh Jehová Dios mío, para oír el clamor y la oración con que tu siervo ora delante de ti.”

Nehemías 9:9
“Y miraste la aflicción de nuestros padres en Egipto, y oíste el clamor de ellos en el Mar Rojo;”

Job 34:28
“Haciendo venir delante de él el clamor del pobre,
Y que oiga el clamor de los necesitados.”

Salmos 18:6
“En mi angustia invoqué a Jehová,
Y clamé a mi Dios.
El oyó mi voz desde su templo,
Y mi clamor llegó delante de él, a sus oídos.”

Cuando Dios no nos escucha

Lamentablemente el pecado interrumpe nuestra comunión y comunicación con el Señor y cerrará sus oídos a nuestras súplicas.

Salmos 34:15
“Los ojos de Jehová están sobre los justos,
Y atentos sus oídos al clamor de ellos.”

Nuestras transgresiones impiden que nuestros ruegos sean oídos.

Salmos 22:1-2
“Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?
¿Por qué estás tan lejos de mi salvación, y de las palabras de mi clamor?
Dios mío, clamo de día, y no respondes;
Y de noche, y no hay para mí reposo.”

Proverbios 21:13
“El que cierra su oído al clamor del pobre,
También él clamará, y no será oído.”

Eclesiastés 9:17
“Las palabras del sabio escuchadas en quietud, son mejores que el clamor del señor entre los necios.”

Jeremías 7:16-18
“Tú, pues, no ores por este pueblo, ni levantes por ellos clamor ni oración, ni me ruegues; porque no te oiré. ¿No ves lo que éstos hacen en las ciudades de Judá y en las calles de Jerusalén? Los hijos recogen la leña, los padres encienden el fuego, y las mujeres amasan la masa, para hacer tortas a la reina del cielo y para hacer ofrendas a dioses ajenos, para provocarme a ira.”

Jeremías 11:14-15
“Tú, pues, no ores por este pueblo, ni levantes por ellos clamor ni oración; porque yo no oiré en el día que en su aflicción clamen a mí. ¿Qué derecho tiene mi amada en mi casa, habiendo hecho muchas abominaciones? ¿Crees que los sacrificios y las carnes santificadas de las víctimas pueden evitarte el castigo? ¿Puedes gloriarte de eso?”

Jóvenes, como en el caso de Jeremías y el pueblo de Israel viviremos días en que en medio de nuestras oraciones gritemos lastimosamente a Dios demandando su ayuda en medio de la aflicción y nuestro clamor no sea oído. Evaluemos nuestro andar y recapacitemos como está nuestra batalla contra el pecado y si este hace parte activa de nuestra vida, pidamos limpieza, dejemos de practicar la maldad y el Señor inclinará su oído a nuestras suplicas hasta que regrese nuestro Rey por nosotros y nuestras angustias terrenales acaben teniendo siempre presente Apocalipsis 21:4 “Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron.”

Nos reunimos más tarde.

. M .