jueves, 11 de septiembre de 2014

!QUE PREGUNTA Y QUE AMOR TAN GRANDE¡

"47Mientras todavía hablaba, vino Judas, uno de los doce, y con él mucha gente con espadas y palos, de parte de los principales sacerdotes y de los ancianos del pueblo. 48Y el que le entregaba les había dado señal, diciendo: Al que yo besare, ése es; prendedle. 49Y en seguida se acercó a Jesús y dijo: ¡Salve, Maestro! Y le besó. 50Y Jesús le dijo: Amigo, ¿a qué vienes? Entonces se acercaron y echaron mano a Jesús, y le prendieron. 51Pero uno de los que estaban con Jesús, extendiendo la mano, sacó su espada, e hiriendo a un siervo del sumo sacerdote, le quitó la oreja.52Entonces Jesús le dijo: Vuelve tu espada a su lugar; porque todos los que tomen espada, a espada perecerán. 53¿Acaso piensas que no puedo ahora orar a mi Padre, y que él no me daría más de doce legiones de ángeles? 54¿Pero cómo entonces se cumplirían las Escrituras, de que es necesario que así se haga?" - Mateo 26:47-54

Este pasaje se da en el contexto de aquel momento en el que Judas Iscariote acompañado de no poca gente, y de parte de los principales sacerdotes y de los ancianos del pueblo; se acerca a Jesús para entregarlo con un beso.

Uno de los acompañantes de Jesús saca su espada y corta literalmente la oreja de un siervo del sumo sacerdote, y es en ese momento donde Jesús hace la pregunta que me impactaba esta mañana.

53¿Acaso piensas que no puedo ahora orar a mi Padre, y que él no me daría más de doce legiones de ángeles? 

La respuesta es obvia. Jesús lo podía hacer y en segundos tendría lo que pidiese. Pero no lo hizo así.  

54¿Pero cómo entonces se cumplirían las Escrituras, de que es necesario que así se haga?

Seguido a esto, lo escupen, lo abofetean, lo desafían, lo desnudan, le ponen la corona de espinas y lo llevan camino a la cruz en medio de la humillación extrema.

¿Dime si eso no es amor? Jesús renunció a todos sus derechos yendo a morir cruelmente sobre el madero, para que tu y yo tengamos vida eterno y perdón de pecados. Te animamos a leer Isaías 53 y Romanos 5:8.


Que gran amor nuestro amado Jesús. Te rogamos nos guies a corresponder a tantísimo amor derramado sobre la cruz.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Trrremendo... Que AMOR tan grande