miércoles, 29 de enero de 2014

Cuándo nuestros planes fracasan…

He aprendido a las malas que hacer planes de acuerdo a mi parecer y para mi satisfacción personal es un error que casi siempre termina en fracaso. Algún día alguien predicó con una frase que decía “Si quieres ver reír a Dios cuéntale tus planes” y la verdad es que si… jeje. Cuando nos esforzamos en querer hacer la voluntad de Dios pero a nuestra manera, Dios nos humilla mostrándonos cuán altos y diferentes son sus caminos respecto a los nuestros.
“Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová. Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos” Isaías 55:9
Significa esto acaso que no podemos planear o soñar respecto de nuestra propia vida?? En ninguna manera!! Lo que Dios quiere es que nuestros sueños, planes y deseos para nuestra vida personal, familiar y ministerial, los depositemos con confianza en El orando por ello y contando con Su aprobación y ante todo con la plena seguridad que lo que El hará será mucho mejor que lo que  nosotros lo queremos. En cambio, si lo hacemos a nuestra manera…. Las consecuencias se harán también manifiestas y en muchos casos nefastos, como le ocurrió a la pobre Sarai.
A Sarai la mujer de Abram se le ocurrió la terrible idea de que como no podía tener hijos, su esposo los tuviera con Agar la sierva de ella. A quién se le ocurriría algo así?? A una mujer desesperada que nos ilustra a los hijos de Dios cuando actuamos con ansiedad y sin fe. 
Génesis 16:2 “Dijo entonces Sarai a Abram: Ya ves que Jehová me ha hecho estéril; te ruego, pues, que te llegues a mi sierva; quizá tendré hijos de ella. Y atendió Abram al ruego de Sarai.”
Tan rogado Abram no?? Los resultados no fueron para nada alentadores, pues Agar se volvió engreída sobre su propia ama, porque ella le daría un hijo a su esposo, nada más terrible para una mujer!!!
Génesis 16:4 “Y él se llegó a Agar, la cual concibió; y cuando vio que había concebido, miraba con desprecio a su señora”
Y por si fuera poco, saben cuál fue el nombre de éste hijo, fruto de la incredulidad y  desesperación de una mujer? Ismael!! Progenitor de los  musulmanes, enemigos históricos hasta hoy del pueblo judío y cristiano.
A mi esto me puso a pensar, no quiero que hacer las cosas a mi manera me salga tan caro, ni quiero mas aflicción por soportar las consecuencias de malas decisiones, quiero darle la gloria a Dios con mi vida y que mis actos sean el resultado de caminar con El, de escuchar Su dirección a través de Su palabra y de esperar cuanto sea necesario la respuesta a mis oraciones.




2 comentarios:

Anónimo dijo...

Esperar en Dios es difícil pero es lo mas sabio :)

Anónimo dijo...

Muy buena enseñanza... Gracias :)