miércoles, 18 de agosto de 2010

¿HASTA CUANDO LLORARAS...?


“Dijo Jehová a Samuel: ¿Hasta cuándo llorarás a Saúl, habiéndolo yo desechado para que no reine sobre Israel? Llena tu cuerno de aceite, y ven, te enviaré a Isaí de Belén, porque de sus hijos me he provisto de rey.”… 1 Samuel 16:1.

Si conoces la historia, recuerda que el rey Saúl fue un hombre que llegó al reinado de Israel en un momento en el que la nación rechazó el reinado de Jehová; pidiendo a viva voz a un rey humano (Saúl), que gobernara sobre ellos.

Este hecho indignó al Señor de Israel quién deseaba reinar sobre su pueblo amado. Sin embargo ante la insistencia e importunes de los israelitas, Dios les dio a su rey.

Como la mayoría de cosas en la vida; lo que mal empieza, mal termina. El rey Saúl falló vez tras vez y la nación de Israel terminó sufriendo las consecuencias de sus decisiones carnales.

En 1 Samuel 16:1, Dios ya ha desechado a Saúl como rey sobre los Israelitas. Su reinado ha terminado. Este hombre ha sido un total fracaso en los últimos días de su posición como rey, y Dios ya ha tomado una decisión de parte suya: Saúl no será más rey sobre Israel.

Ante este acontecimiento, Samuel; varón de Dios, entra al parecer en una profunda depresión. Llora y llora desconsoladamente. Su alma se encuentra amargada a causa de lo sucedido y Dios debe llegar y llamar su atención.

Dijo Jehová a Samuel: ¿Hasta cuándo llorarás a Saúl, habiéndolo yo desechado para que no reine sobre Israel? Llena tu cuerno de aceite, y ven, te enviaré a Isaí de Belén, porque de sus hijos me he provisto de rey.”

Algo sencillo pero profundo en lo que me gustaría meditáramos hoy. ¿Cómo estamos reaccionando ante las decisiones tomadas por el Señor? Existen hechos irreversibles una vez Dios ya ha hablado, y ante los cuales debemos reaccionar apropiadamente.

Samuel lloró y lloró pero Dios tenía algo mucho mejor para la nación de Israel. Te animo a leer lo que resta del capítulo 16 y a ver la forma tan grandiosa como Dios llamó a David de en medio de otros tantos hombres para reinar sobre la nación de Israel.

¿Hasta cuando lloraras por? Confía en el Señor, espera en él y el hará.

Nos vemos mañana,

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Dios Hará :)

Maryastop dijo...

Es sorprendente como Dios no es indiferente a nuestro dolor y como un padre amoroso nos recuerda que El tiene todo bajo control, una vez mas nos muestra que ante cualquier cisrcunstancia El tiene nuevos planes para nuestras vidas.