viernes, 19 de noviembre de 2010

Una cita divina...

En los últimos domingos hemos escuchado en las predicas nuestra misión de compartir el evangelio con el mundo perdido, hemos visto como un buen testimonio prepara el camino para sacar la espada (la Biblia) para llevarla a todo lugar, moverla (las misiones). Pensando en esto este fin de semana tuve la oportunidad de participar en la obra misionera en Montería, que por cierto te animo a que dediques un tiempo para orar por esta obra: puedes hacerlo por los nuevos contactos que están por iniciar los estudios bíblicos, también por el grupo de creyentes que van adelante para que Dios los use en su nueva responsabilidad de enseñar a otros creyentes que están comenzando, también ora por los varones de la obra para que Dios forme en ellos un liderazgo, podemos orar por una familia misionera que llegue a este lugar a pastorearla y muchas cosas mas. Montería gracias a Dios va bien la gente esta animada y hay fruto fresco, que Dios se siga glorificando en esta ciudad que ya esta orando por Sincelejo para Cristo.

Ahora en medio de las travesías por el aeropuerto y las largas esperas por retrasos en los vuelos, que por cierto he aprendido que DIOS TIENE EL ABSOLUTO CONTROL EN TODO ESTO, en medio de este tiempo que podía verse como perdido Dios me permitió conocer algunas personas, unos cuantos paisas, otros costeños, pereiranos y santandereanos, con todos ellos el tema al que llegábamos era inevitable DIOS, la gente misma con lo que va contando de su vida va mostrando su gran necesidad de DIOS. Dios puso en mi camino gente dispuesta a escuchar, con uno de ellos si Dios quiere podremos comenzar los estudios bíblicos en Montería y una de ellas si Dios quiere visitará la iglesia de Bogota este domingo, su nombre es Lucia y mi entrada de hoy es para contarte como Dios pone la gente y se va mostrando de manera real que el existe y va cuadrando las citas divinas.
Lucia es una joven de 25 años, estudiante de postgrado en montería, con un buen trabajo en Bogota y un esposo que vive en corozal, una vida bien agitada, tal vez por esos desde que se monto en la silla del avión se quedo dormida, el puesto de ella nos separaba del mío por una silla vacía, que pronto fue ocupada por un hombre que se paro de su silla para la de al lado de nosotros, ya que era un conocido de esta mujer, siempre que me monto en un avión oro por las personas de al lado para que Dios me permita hablarles, pero esta vez lo veía difícil, este hombre que se paso al lado empezó a hablar con esta joven y en medio de su charla, hablan de la muerte, de lo que ocurriría si el avión cayera, la verdad es que no tenían una respuesta y aquí fue donde Dios me animo a intervenir en la conversación, les entregue dos trataditos de la barca y después de compartir un buen rato estábamos los tres orando, ellos para recibir a Jesucristo, fue un momento agradable, que pensaba que terminaría allí, ya que nos bajamos nos despedimos y nos dejamos de ver. En medio de mi caminata por el aeropuerto estaba Lucia tomando café, nuevamente nos saludamos, ella me podido que me sentara y me contó su gran necesidad de Dios, estaba sorprendida por lo que habíamos hablado, ella estaba buscando desesperadamente de Dios y ahora Dios la estaba buscando a ella, me lleno de gozo ver como Dios estaba en absoluto control de todo, Lucia necesitaba a Jesús ya y Dios en su misericordia la llamo a sus brazos, fue tan fuerte el deseo que vi en esta mujer de conocer de Dios que fue inevitable regalarle la Biblia con la que yo viajaba, estoy seguro que la aprovechará y espero ahora encontrármela pronto en la iglesia en Bogota o tal vez siendo las primicias de la iglesia en Sincelejo, que queda cerca de corozal su pueblo.

Jóvenes Jesús es real, la necesidad de la gente es una realidad, el vacío en los corazones es inmenso y el pueblo cristiano no puede guardar silencio ante esta realidad, te animo a que salgas hoy con un corazón enfocado y dispuesto para Dios, de seguro así te pondrá en el camino a uno que necesita reconciliarse con Dios.

Romanos 10:14 ¿Cómo, pues invocaran a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique?

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Me anima tu testimonio.

Gracias.

Anónimo dijo...

Igualmente a mi.

No se porque callo por tan largas temporadas.

La obra es de Dios. Nuestra mision es predicar el evangelio.