viernes, 28 de octubre de 2016

UN BUEN MINISTRO de JESUCRISTO

Dios nos quiere mostrar hoy como ser un siervo de Dios, un verdadero SOLDADO de su ejército celestial, y nos invita a rechazar abiertamente las falsas doctrinas de demonios, oponiéndonos a espíritus engañadores y exponiendo con claridad absoluta la Palabra de Dios sin avergonzarnos.

6Si esto enseñas a los hermanos, serás buen ministro de Jesucristo, nutrido con las palabras de la fe y de la buena doctrina que has seguido. 7Desecha las fábulas profanas y de viejas. Ejercítate para la piedad; 8porque el ejercicio corporal para poco es provechoso, pero la piedad para todo aprovecha, pues tiene promesa de esta vida presente, y de la venidera. 9Palabra fiel es esta, y digna de ser recibida por todos. 10Que por esto mismo trabajamos y sufrimos oprobios, porque esperamos en el Dios viviente, que es el Salvador de todos los hombres, mayormente de los que creen. – I Timoteo 4:6-10

Nuestro enfoque como verdaderos cristianos debe estar en las cosas de Dios y no en las cosas materiales. El apóstol Pablo nos recuerda que aún el ejercicio corporal para poco es provechoso, mientras que el ejercitarnos en la PIEDAD (virtudes relacionadas con Dios, como fruto del E.S.) es provechoso para todo, ya que está íntimamente relacionado con los mandamientos que Dios nos da y por lo tanto está cargado de promesas para esta vida y para la venidera.

En otras palabras, el ejercicio corporal se verá en la tierra, mientras que el ejercicio de la PIEDAD (Ser como Jesús) tiene implicaciones eternas, así que en lo que debemos enfocarnos es en desarrollar virtudes como : La benevolencia, la bondad, la benignidad, la compasión, la misericordia, etc, y esto implica un compromiso y dedicación muy pero muy grandes.  


 Algunas recomendaciones bien especiales:

  • Debemos ser buenos ministros defendiendo y enseñando la Sana Doctrina.
  • Debemos desechar todas esas enseñanzas engañadoras que recibimos del pasado y trabajar sobre el fundamento firme de la Palabra de Dios, Jesucristo.
  • No enfocarnos tanto en el ejercicio corporal
  • Pensar mucho mejor en el ejercicio de la piedad
  • Es necesario dejar que esas virtudes fruto del E.S. afloren en nosotros : La benevolencia, la bondad, la benignidad, la compasión, la misericordia, etc
  • Estas virtudes son el resultado de obedecer a los mandamientos de Dios
  • Si obedecemos a Dios, tenemos muchas promesas para esta vida y para la venidera, la vida eterna.
  • Ser conscientes de que habrá oposición como realmente la vivimos, pero no debemos desfallecer, sabemos en quién hemos confiado.


Resumido en TRES PUNTOS:

1. Enfocándonos en la Sana Doctrina, mucha aplicación (Vs 6-7a)
2. Esforzándonos para vivir una vida como la de Jesús, confiando en la gracia de Dios  (Vs 7b-8)
3. Entregándonos a vivir la Palabra de Dios, en ella está todo lo que necesitamos (Vs 9-10)

Dios nos recuerda las virtudes de un buen ministro de Jesucristo, y ellas vienen de ese Dios que nos ha encomendado una MISIÓN muy clara y nos muestra claramente qué necesitamos en nuestras vidas para poderla cumplir.

Dios me sorprende viendo la forma tan clara en que Él nos instruye a sus fieles servidores

Creo que tenemos que obedecerle, teniendo en cuenta cada una de estas recomendaciones y practicándolas: Desechando las falsas doctrinas, ejercitándonos para la piedad, obedeciendo a Dios en todo, pase lo que pase, digan lo que digan. Nuestra mira siempre debe estar en las cosas eternas.

Nos vemos el fin de semana, si Dios lo permite,


Fabio

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