jueves, 15 de enero de 2015

OIR Y HACER...GUARDÉMONOS SIN MANCHA DEL MUNDO

Esta tarde tres pasajes que me tocaban esta mañana, llevándome a meditar en algunas áreas de mi vida en particular.

Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman.” – Santiago 1:12.

Dios ha prometido la corona de vida a aquellos que le aman. Te preguntarás ¿Qué es amar a Dios? El Señor nos da la respuesta en Juan 14:15.

Amar a Dios es guardar sus mandamientos, entendiendo que los mismos no son gravosos y traen bendición a nuestra vida. Somos bienaventurados (nos irá bien) cuando oímos y hacemos lo que La Palabra de Dios nos ordena.

Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos” – Santiago 1:22.

Cuando oímos la voz de Dios, por más linda y tierna que nos parezca (lo escribo así porque en ocasiones salimos de alguna enseñanza o predicación de la Biblia donde decimos: ¡Que Enseñanza!); pero no la hacemos, nos engañamos a nosotros mismos. Punto. Dios demanda obediencia de nosotros sus hijos, y volviendo al primer pasaje de esta tarde, El mismo espera que seamos fieles soportando la tentación, haciéndonos “merecedores” de la corona de vida que él ha prometido a quienes le aman.

Para terminar el último pasaje en el mismo capítulo 1 de Santiago, y a manera de conclusión:

y guardarse sin mancha del mundo”.Santiago 1:27c.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Gracias