viernes, 11 de julio de 2014

El problema de la idolatría, es pecado


Lamentablemente el hombre sigue pecando en su idolatría, confiando en el mundo y en las cosas materiales, alejándose por completo de Dios. Aún los mismos creyentes, conociendo las maravillas de Dios, nos olvidamos de clamar al rey del universo, poniendo la mira en el hombre e ignorando a Dios. Y Dios dice que ellos serán malditos, pobrecitos no saben lo que les espera eternamente. Veamos este pasaje en Jeremías:
 
1El pecado de Judá escrito está con cincel de hierro y con punta de diamante; esculpido está en la tabla de su corazón, y en los cuernos de sus altares, 2mientras sus hijos se acuerdan de sus altares y de sus imágenes de Asera, que están junto a los árboles frondosos y en los collados altos, 3sobre las montañas y sobre el campo. Todos tus tesoros entregaré al pillaje por el pecado de tus lugares altos en todo tu territorio. 4Y perderás la heredad que yo te di, y te haré servir a tus enemigos en tierra que no conociste; porque fuego habéis encendido en mi furor, que para siempre arderá. 5Así ha dicho Jehová: Maldito el varón que confía en el hombre, y pone carne por su brazo, y su corazón se aparta de Jehová. 6Será como la retama en el desierto, y no verá cuando viene el bien, sino que morará en los sequedales en el desierto, en tierra despoblada y deshabitada. 7Bendito el varón que confía en Jehová, y cuya confianza es Jehová. 8Porque será como el árbol plantado junto a las aguas, que junto a la corriente echará sus raíces, y no verá cuando viene el calor, sino que su hoja estará verde; y en el año de sequía no se fatigará, ni dejará de dar fruto. 9Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá? 10Yo Jehová, que escudriño la mente, que pruebo el corazón, para dar a cada uno según su camino, según el fruto de sus obras. - Jeremías 17:1-10 

Nuestra mayor BENDICION es la de conocer entender quién es Dios y depositar toda nuestra CONFIANZA en Dios. Cuando esto sucede, nuestras vidas se mantienen frescas y bien alimentadas como la de un árbol plantado junto a las aguas, cuyas raíces serán muy profundas y no será afectado por las tribulaciones del mundo, sino que permanecerá fresco y radiante, y aún en los momentos de prueba se podrá mantener fuerte y sin fatiga en su labor de dar FRUTO para el Señor (Salmos 1:1-3).

Definitivamente, no hay mejor alimento para el ser humano que la Palabra de Dios, la cual nos reanima y fortifica todos los días de nuestra vida, afianzando nuestra FE y nuestra confianza en nuestro Amado Padre, el cual nos guía y nos ayuda y nos protege de todas las adversidades del mundo y nos lleva por el camino de la VERDAD para que sigamos testificando de ÉL y de todas SUS MARAVILLAS. El corazón del hombre es engañoso, aún el nuestro como creyentes, debemos tener mucho cuidado, porque Dios conoce perfectamente nuestros corazones y a ÉL no podemos engañarlo ni esconderle nada.

Este precioso libro está repleto de buenos consejos para alejarnos del pecado y llevar vidas SANTAS que realmente agraden a Dios, recordemos algunos de esos consejos    

ü  Abandonar por completo la idolatría por las cosas del mundo que se desvanecen de un momento a otro.

ü  No confiar en el hombre para no ser malditos, confiar en Dios y en Su Palabra.

ü  Confiar plenamente en Dios

ü  Crecer a la luz de su Palabra, de sus consejos, de sus recomendaciones, alimentándonos del Agua Viva.

ü  Mantenernos frescos y fortalecidos en Él para no desfallecer nunca

ü  Estar dispuestos a dar el mejor de los FRUTOS como resultado de nuestra cercanía a ÉL

ü  Entender y nunca olvidar quien es nuestro Padre, Amigo y Protector.

ü  No dejarnos llevar por los impulsos de nuestro corazón, ya que él es engañoso y nos puede traicionar.

Dios nos ha recordado hoy las consecuencias del pecado y los buenos FRUTOS de confiar plenamente en DIOS. Me recuerda que no confiar ni en el hombre, ni en mi corazón, sino en Dios

Tenemos un Dios que nos colma de bendiciones cuando confiamos ciegamente en ÉL, un Dios que no nos defrauda, un Dios que CUMPLE todo lo que promete, aún el castigo sobre los impíos y desobedientes.

Me impacta ver la gran cantidad de bendiciones de las que podemos disfrutar cuando ponemos nuestra mira en Dios, y la cantidad de maldiciones que puede venir por nuestra desobediencia.

Debemos aplicar este pasaje mejorando TOTALMENTE nuestra relación con Dios, dándole más importancia a nuestro devocional. No atendiendo la voz del corazón, ni la voz de los hombres, sino yendo DIRECTAMENTE a la fuente de Vida, la Palabra de Dios, y escuchándole y obedeciéndole a ÉL.

¿ Cómo vas en tu proceso de SANTIFICACIÓN, hay avances ?

 

1 comentario:

Anónimo dijo...

Gracias por recordarnos este pasaje tan impactante y la enseñanza para nosotros...:)