martes, 19 de febrero de 2013

LA ESPADA AFILADA DE JEHOVÁ

Buenas noches, hoy la palabra de Dios me sacudió tremendamente, como dice el título de este blog: "La espada afilada de Jehová" me atravesó y penetró hasta partir el alma y es necesario que esto pase para que caigamos rendidos ante Dios, reconozcamos nuestra maldad, nuestro pecado y tengamos un corazón sensible a su voz.

Ezequiel 21: 8-10 " 8. Vino a mí palabra de Jehová, diciendo: 9. Hijo de hombre, profetiza, y di: Así ha dicho Jehová el Señor: Di: La espada, la espada está afilada, y también pulida. 10. Para degollar víctimas está afilada, pulida está para que relumbre. ¿Hemos de alegrarnos? Al cetro de mi hijo ha despreciado como a un palo cualquiera."

Está espada afilada es de juicio y dispuesta a degollar y matar el pecado. Esto fue lo que pasó con el pueblo de Dios, no le quedó mas alternativa a Dios que dar a su pueblo escogido a la espada, Dios dió muchas oportunidades a su pueblo de arrepentirse por medio de sus profetas y no los escucharon y Dios tiene que tomar cartas en el asunto.

Algo que muy bien hace la palabra de Dios es rebelarnos el pecado, nuestra maldad, es nuestro espejo que refleja la maldad que hay en nuestro corazón y para esto debemos tener humildad, algo que le falto al pueblo de Israel para escuchar a los profetas y reconocer sus pecados, antes siguieron su obstinado camino.

No podemos tener esta misma actitud cuando la espada nos atraviesa el corazón, Dios desea que caigamos ante él, reconozcamos que él es Dios y que no hay otro, es decir, que debemos dejar los ídolos, dejar atras el pecado de nuestras vidas y servirle al Rey con temor y temblor. A él no le va a temblar la mano cuando tenga que usar su Espada para corregirnos y espera que a diferencia de su pueblo seamos humildes, agachemos la cabeza y reconozcamos cuanto le hemos fallado y que lo necesitamos y que él sea el único Dios de nuestra vida.

Solo espero con todo mi corazón que si tu vida anda de continuo pecado, aún cuando creemos que estamos bien pero la Espada atraviesa tu corazón mostrando nuestros pecados seamos humildes para recibir su palabra con toda mansedumbre y dejemos el pecado lejos de nuestra vida.

Un abrazo y espero que Dios como lo hizo conmigo hable a tu corazón.