Dios que es SANTO
pide nuestra SANTIFICACIÓN a fin de que nuestros clamores lleguen hasta ÉL.
Nuestro enfoque como creyentes auténticos debe estar en nuestra SANTIFICACIÓN,
entendiendo que por nuestras propias fuerzas, es decir en la carne, será
imposible, y que por lo tanto es necesario CLAMAR a Dios para que por SU
GRACIA, ÉL nos permita salir victoriosos en nuestras vidas de caídas.
Precisamente ESO es lo que nos enseña el salmista en esta porción de la Biblia:
13 Guarda tu lengua del mal, Y tus labios de hablar engaño. 14
Apártate del mal, y haz el bien; Busca la paz, y síguela. 15 Los
ojos de Jehová están sobre los justos, Y atentos sus oídos al clamor de ellos. 16
La ira de Jehová contra los que hacen mal, Para cortar de la tierra la memoria
de ellos. 17 Claman los justos, y Jehová oye, Y los libra de todas
sus angustias. 18 Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón;
Y salva a los contritos de espíritu. 19 Muchas son las aflicciones
del justo, Pero de todas ellas le librará Jehová. 20 El guarda todos
sus huesos; Ni uno de ellos será quebrantado. 21 Matará al malo
la maldad, Y los que aborrecen al justo serán condenados. 22 Jehová
redime el alma de sus siervos, Y no serán condenados cuantos en él confían. - Salmo 34:13-22
Esa santificación
debe empezar por nuestra lengua, por nuestras palabras. Es necesario que en
cuanto dependa de nosotros debemos estar en paz con TODOS los hombres. Si
realmente obedecemos a Dios, buscando esa auténtica santidad en nuestras vidas,
ÉL estará dispuesto a mirar hacia nosotros y a escuchar nuestros clamores. De
otra manera, si seguimos en nuestro pecado, no podemos esperar nada bueno de
parte de Dios.
Antes que nada,
debo analizar si realmente soy JUSTO en cada uno de mis actos, como para tener
derecho a clamar a Dios y ser escuchado por ÉL. Dios me promete que si soy
justo y clamo a ÉL, ÉL y solamente ÉL me librará de todas mis angustias. Dios
está cerca a los quebrantados de corazón, a los que se humillan delante de ÉL y
le piden con un corazón limpio. Y está ahí dispuesto a tenderle la mano a todo
aquel que se acerca a ÉL con un corazón arrepentido.
Día a día, Dios nos
sigue moldeando, son tantos los errores que cometemos que Dios tiene que seguir
ahí, trabajando pacientemente y moldeándonos
a su manera. Tendremos que pasar por MUCHAS aflicciones, pero gracias a Dios,
ÉL está en control de cada una de ellas y
no nos dejará sufrir más de lo que podamos soportar. Dios está a nuestro lado y
si confiamos plenamente en ÉL, obedeciendo a TODOS sus mandamientos, ÉL nos librará de cada una de esas
aflicciones.
Jóvenes, que Dios quiera que hoy entendamos
claramente que lo que nos está pasando nada RARO, debemos SANTIFICARNOS y
CLAMAR, entendiendo que tenemos un
Dios MUY SABIO y paciente que nos da la fórmula clara y precisa para que
salgamos adelante y nos llena de promesas cuando le obedecemos fielmente.
Hoy, Dios me permite
tener aún más claridad sobre la forma de manejar mi boca, de ella pueden salir
todos los males. Por el manejo de mi boca puedo destruir a otros y destruirme a
mí mismo y mi relación con Dios.
Debemos hacernos el propósito de hablar solo
lo que sea para EDIFICACIÓN y siempre con la Palabra de Dios en nuestra mente. SOPESANDO cada una de nuestra palabras,
siendo JUSTOS en cada una de
nuestras decisiones.
¡¡¡ Te esperamos en la SANTA CENA, no te la pierdas !!!
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