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sábado, 15 de febrero de 2014

¿CONFÍAS EN DIOS?


Finalizando el estudio del libro de Hebreos Pablo en los versículos 5 y 6 del capítulo 13 expresa que: “Sean vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que tenéis ahora; porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré; de manera que podemos decir confiadamente: El Señor es mi ayudador; no temeré lo que me pueda hacer el hombre.” De la segunda parte de este pasaje podemos derivar las siguientes conclusiones:

El cuidado por parte del Señor y la confianza en Él

Son infinitos los ejemplos que encontramos en la Biblia respecto del cuidado y protección de Dios como padre para con sus hijos, quiero resaltar algunas porciones de la Palabra que expresan con claridad esta demostración de amor.

Job 11:18: “Tendrás confianza, porque hay esperanza; Mirarás alrededor, y dormirás seguro.”

Salmo 28:7: “Jehová es mi fortaleza y mi escudo; En él confió mi corazón, y fui ayudado, Por lo que se gozó mi corazón, Y con mi cántico le alabaré.”

Salmo 40:17: “Aunque afligido yo y necesitado, Jehová pensará en mí. Mi ayuda y mi libertador eres tú; Dios mío, no te tardes.”

Proverbios1:33: “Mas el que me oyere, habitará confiadamente Y vivirá tranquilo, sin temor del mal.”

Proverbios 3:23: “Entonces andarás por tu camino confiadamente, Y tu pie no tropezará.”

Venciendo el temor

De igual forma teniendo depositada nuestra confianza en el Señor la consecuencia es la ausencia de temor como se demuestra en los siguientes pasajes.

Salmo 91:5-6: “No temerás el terror nocturno, Ni saeta que vuele de día, Ni pestilencia que ande en oscuridad, Ni mortandad que en medio del día destruya.”

Salmo 112:7: “No tendrá temor de malas noticias; Su corazón está firme, confiado en Jehová.

Proverbios 3:24:Cuando te acuestes, no tendrás temor, Sino que te acostarás, y tu sueño será grato.

Isaías 41:10:No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.”

I de Pedro 3:13: “¿Y quién es aquel que os podrá hacer daño, si vosotros seguís el bien?”

Jóvenes, permitámosle a Dios que actúe en nuestra vida y sea Él quien nos ampare y ayude, alejándonos cada vez de la confianza en el mundo para vivir la ausencia del temor entendiendo que ya fuimos redimidos y nada de lo que haga el hombre puede afectar nuestra salvación, y por el contrario todo lo que hagamos por el indulto de sus almas es nuestra obligación.


Finalmente quiero concluir con este contundente pasaje Romanos 8:31:¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?

sábado, 8 de febrero de 2014

NO A LA PEREZA


El Señor me expuso esta semana el pasaje que transcribo a continuación, Hebreos 6:11-12: “Pero deseamos que cada uno de vosotros muestre la misma solicitud hasta el fin, para plena certeza de la esperanza, a fin de que no os hagáis perezosos, sino imitadores de aquellos que por la fe y la paciencia heredan las promesas.” Miremos lo que podemos extraer de él:

Ser cuidadoso en el servicio al Señor hasta el día que vayamos a su presencia

Somos siervos del Señor y Él quiere que demostremos nuestra perseverancia hasta el día en que seamos arrebatados  o resucitados y gocemos de su presencia teniendo seguridad sobre la esperanza de la vida eterna y su gloria celestial.

Quiero corroborar esta afirmación con algunos pasajes:

Job 17:9: “No obstante, proseguirá el justo su camino, Y el limpio de manos aumentará la fuerza. ”

Juan 15:9: “Como el Padre me ha amado, así también yo os he amado; permaneced en mi amor.

Gálatas 6:9:No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos.”

Jamás ser perezosos
Dios nos invita a nunca tener pereza  en nuestro servicio y trabajo en la obra, esta palabra proviene del latín pigritĭa y denota negligencia, tedio y descuido en las cosas a las que estamos obligados frente a él y significa igualmente flojedad, descuido y tardanza en las acciones propias de nuestro andar cristiano.

En la Biblia encontramos varios versículos que confirman esta triste condición:

Proverbios 13:4:El alma del perezoso desea, y nada alcanza; Mas el alma de los diligentes será prosperada.”

Proverbios 24:30: “Pasé junto al campo del hombre perezoso, Y junto a la viña del hombre falto de entendimiento; 24:31 Y he aquí que por toda ella habían crecido los espinos, Ortigas habían ya cubierto su faz, Y su cerca de piedra estaba ya destruida.”

II de Tesalonicenses 3:11: “Porque oímos que algunos de entre vosotros andan desordenadamente, no trabajando en nada, sino entremetiéndose en lo ajeno.”

Eclesiastés 10:18: “Por la pereza se cae la techumbre, y por la flojedad de las manos se llueve la casa.”

Y algunos pasajes que nos recomiendan alejarnos de ella así:

Proverbios 6:6: “Ve a la hormiga, oh perezoso, Mira sus caminos, y sé sabio;”

Proverbios 15:19:El camino del perezoso es como seto de espinos; Mas la vereda de los rectos, como una calzada.”

Romanos 12:11: “12:11 En lo que requiere diligencia, no perezosos; fervientes en espíritu, sirviendo al Señor;”

Ejemplos a imitar

Termina el versículo estudiado resaltando la importancia de seguir el ejemplo de hombres cuidadosos, prolijos y pacientes que perseveran hasta el fin.

Veamos el caso de Pablo detalladamente enseñándonos a ser buenos imitadores:

I de Corintios 4:16: “Por tanto, os ruego que me imitéis.

I de Corintios 11:1:Sed imitadores de mí, así como yo de Cristo.”

Filipenses 3:17: “Hermanos, sed imitadores de mí, y mirad a los que así se conducen según el ejemplo que tenéis en nosotros.”

Filipenses 4:9:Lo que aprendisteis y recibisteis y oísteis y visteis en mí, esto haced; y el Dios de paz estará con vosotros.”

II de Tesalonicenses 3:7: “Porque vosotros mismos sabéis de qué manera debéis imitarnos; pues nosotros no anduvimos desordenadamente entre vosotros,…” 


Jóvenes, el Señor desea que todos y cada uno de nosotros demuestre en el servicio cuan cuidadosos y dedicados somos al momento de cumplir nuestras responsabilidades hasta el día que finalmente estemos en su divina presencia, teniendo plena confianza que nuestro trabajo será recompensado. Y que no se dé una mala ejecución de nuestros deberes proscribiendo cualquier asomo de negligencia y todos los sinónimos que anteriormente detallé siguiendo el ejemplo de Cristo y de hombres como Pablo, nuestros pastores y líderes.

sábado, 1 de febrero de 2014

UN DESLIZ ESPIRITUAL


En esta ocasión quiero escribir sobre Hebreos 2:1: “Por tanto, es necesario que con más diligencia atendamos a las cosas que hemos oído, no sea que nos deslicemos.”, en este pasaje el Señor me mostró una enseñanza muy práctica para nuestro andar Cristiano. Veamos lo que de él se desprende:

Escuchar a Dios

El pasaje presenta una división conceptual en la que podemos diferenciar tres aspectos: la atención, el proceso de oír y la posibilidad de ser infieles; vamos a comenzar hablando respecto del proceso de oír.

Oir implica percibir aquello de lo que nos hablan y en el caso concreto de Dios implica la lectura cuidadosa de su palabra como también empaparnos de las explicaciones y enseñanzas de nuestros maestros de discipulado y la predicas de nuestros pastores y líderes.

Dejemos que sea Dios el que nos muestre algunos pasajes donde nos expone con claridad la importancia de oírle:

Sus efectos benéficos descritos en Proverbios 8:34:Bienaventurado el hombre que me escucha, Velando a mis puertas cada día, Aguardando a los postes de mis puertas.” y en Proverbios 15:31:El oído que escucha las amonestaciones de la vida, Entre los sabios morará.

Su importancia en la ponderación de los asuntos espirituales mostrada en Eclesiastés 5:1: “Cuando fueres a la casa de Dios, guarda tu pie; y acércate más para oír que para ofrecer el sacrificio de los necios; porque no saben que hacen mal.”

Una característica de un verdadero creyente según Lucas 8:15: “Mas la que cayó en buena tierra, éstos son los que con corazón bueno y recto retienen la palabra oída, y dan fruto con perseverancia.”

Fundamento esencial de la fe como se describe en Romanos 10:17: “10:17 Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.”

Parte de la regla de oro de nuestro actuar enseñada en Santiago 1:19-20: “Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse; porque la ira del hombre no obra la justicia de Dios.”

Aplicar con cuidado lo oído

Seguidamente miremos lo referente a la atención y la diligencia respecto de lo oído, la atención enmarca en primera medida el proceso de acoger en favorablemente los mandatos divinos y a renglón seguido aplicar voluntariamente lo oído, con prontitud y agilidad en la realización de dichos procesos. Siendo valedero y pertinente recordar la metodología básica que debemos aplicar cuando oímos la palabra de Dios, referente a los cuatro pasos que buscan perfeccionar nuestra atención y diligencia así:

- La extracción del mensaje central de lo oído.
- La enseñanza respecto de Dios.
- El aspecto que más captó mi atención.
- Y en mi opinión el paso más importante que consiste en la aplicación practica de lo oído en nuestras vidas diarias.

Dios nos da una perfecta descripción respecto de la aplicación de lo oído en Santiago 1: 22-25: “Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos. Porque si alguno es oidor de la palabra pero no hacedor de ella, éste es semejante al hombre que considera en un espejo su rostro natural. Porque él se considera a sí mismo, y se va, y luego olvida cómo era. Mas el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, éste será bienaventurado en lo que hace.”
  
La infidelidad espiritual

Finalmente el Señor nos advierte acerca de las consecuencias de la incompetencia al momento de oír y aplicar lo escuchado dando paso a la posibilidad real de ser infieles; deslizase significa evolucionar paulatinamente de una forma de ser o postura a otra de características opuestas y la derivación desliz cognota un desacierto, indiscreción o flaqueza en sentido moral, especialmente en el marco de un matrimonio. De acuerdo a lo anterior seamos fieles y firmes como Dios según lo descrito en I de Corintios 1:9: “1:9 Fiel es Dios, por el cual fuisteis llamados a la comunión con su Hijo Jesucristo nuestro Señor.”, viviendo el deber permanecer en Dios y nunca apartarnos de él como se indica en Deuteronomio 4:9: “Por tanto, guárdate, y guarda tu alma con diligencia, para que no te olvides de las cosas que tus ojos han visto, ni se aparten de tu corazón todos los días de tu vida; antes bien, las enseñarás a tus hijos, y a los hijos de tus hijos.” y en Deuteronomio 8:11:Cuídate de no olvidarte de Jehová tu Dios, para cumplir sus mandamientos, sus decretos y sus estatutos que yo te ordeno hoy; …”

Jóvenes, en el pasaje estudiado Pablo nos muestra la necesidad de escuchar a Dios actuando coherentemente según las cosas que hemos oído, evitando caer en un desliz espiritual que nos aparte de Él y nos lleve de un lado a otro de la espirtualidad siendo hombres y mujeres conformes a Cristo como se establece en Efesios 4:12-15: “Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo; para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error, sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo, de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor.”