Reflexionando un
poco sobre el tema que he venido enseñando a la Iglesia sobre el AUTO DESPOJO de
Cristo, me impactaba en mi devocional este precioso pasaje en el libro de Juan.
20Había ciertos
griegos entre los que habían subido a adorar en la fiesta. 21Estos,
pues, se acercaron a Felipe, que era de Betsaida de Galilea, y le rogaron,
diciendo: Señor, quisiéramos ver a Jesús. 22Felipe fue y se lo dijo
a Andrés; entonces Andrés y Felipe se lo dijeron a Jesús. 23Jesús
les respondió diciendo: Ha llegado la hora para que el Hijo del Hombre sea
glorificado. 24De cierto, de cierto os digo, que si el grano de
trigo no cae en la tierra y muere, queda solo; pero si muere, lleva mucho
fruto. 25El que ama su vida, la perderá; y el que aborrece su vida
en este mundo, para vida eterna la guardará 26Si alguno me sirve, sígame; y donde yo estuviere, allí
también estará mi servidor. Si alguno me sirviere, mi Padre le honrará. - Juan 12:20-26
Este pasaje me
recuerda que así como fue necesaria la muerte de Jesús para que tuviéramos vida
eterna, de la misma manera, es necesario que nosotros MURAMOS AL PECADO a fin
de dar FRUTO que permanezca.
Debemos depositar
toda nuestra confianza en Jesús en nuestra lucha diaria con el pecado, solos no
podemos, pero en Su Poder y en Su Gracia tendremos victoria, y así la Luz de
Cristo resplandecerá en nosotros para llegar al mundo perdido. Es necesario
ABORRECER nuestra vida en este mundo, es decir nuestra vida pecaminosa.
Nuestros ojos deben estar puestos siempre en Jesús, si queremos servirle,
debemos seguirle, obedecerle, imitarle, hacer lo que ÉL nos mande que hagamos,
con mucha fidelidad y absoluta obediencia.
A raíz de esto, he pensado mucho en la verdadera
SANTIDAD, la verdadera preparación para ser un FIEL SEGUIDOR de Jesús. Dios ha
puesto en mi corazón enseñar este domingo sobre el Salmo 139, los invito a
escucharla y a VIVIRLA…
Salmo 139:23-24 - Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón;
Pruébame y conoce mis pensamientos;
Y ve si hay en mí camino de
perversidad,
Y guíame en el camino eterno.
La promesa del
Señor en Juan 12:20-26 es muy linda: Que donde ÉL esté, allí también estaremos sus
servidores y que el Señor nos honrará, ¡ Que gran PRIVILEGIO !
Jóvenes, es hora de
morir al pecado que mora en nosotros, de aborrecer
nuestra vida de pecado, nuestra vida pasada. Si queremos servirle al Señor,
debemos seguirle, tratar de ser como Jesús, buscar siempre la compañía y la
guía del Señor y esperar en sus promesas que son preciosas.
Hoy aprendo que
lamentablemente Muchos quieren conocer a Jesús pero sólo por curiosidad (Vs
20-22), pero Jesús manifiesta que es necesaria su muerte para salvar a los
seguidores de corazón (Vs 23-24), Jesús manifiesta que es necesario que muramos
a este mundo para tener las promesas de la Vida Eterna (Vs 25-26)
Dios nos invita
a morir a la vieja naturaleza para dar FRUTO que permanezca y cómo no
obedecerle sabiendo que tenemos un Dios que nos ha dado el EJEMPLO a seguir a
través de la vida de nuestro Amado Jesús.
Me impacta en
este pasaje ver la comparación tan linda que Dios hace entre la muerte de la
semilla y la muerte nuestra al pecado para poder dar BUENOS FRUTOS
Ojalá
lo apliquemos luchando a muerte contra la vieja naturaleza, abandonando TODA vida
de pecado, orando y recurriendo a Su Gracia para que nuestras vidas sean un fiel reflejo de la LUZ de Cristo
para salvación de muchas personas.
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