sábado, 26 de marzo de 2016

ENSEÑAR EL CAMINO

En esta semana que el nombre de Cristo es tan mencionado me detuve en este versículo contenido en el Salmo 51 de David.

SALMOS 51:13
“Entonces enseñaré a los transgresores tus caminos,
Y los pecadores se convertirán a ti.

El salmista en medio de la plegaria que eleva a Dios expresando su arrepentimiento después de haber adulterado con Betsabé, y en la misma que pide purificación respecto de su pecado, expresa la necesidad de dar a conocer a Dios al mundo perdido.

Desde el Antiguo Testamento y hasta nuestros días la ganancia de almas ha sido un objetivo recurrente tanto para los israelitas como para la iglesia.

LA SALVACIÓN ES PARA LOS PECADORES

Tengamos siempre claro que la Biblia nos enseña que debemos testificar de palabra y mostrar y exponer el evangelio de una manera clara quienes quebrantan y violan los preceptos de Dios, recordando que cada uno de nosotros tenemos esa condición.

I de Timoteo 1:15
“Palabra fiel y digna de ser recibida por todos: que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero.”

EL CAMINO ES JESÚS

No existe otra vía para llegar al Padre celestial.

Juan 14:6
“Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.

LA GANANCIA DE ALMAS

Que un pecador conozca de Cristo y se convierta del reino de las tinieblas al de la luz es la mejor obra para Dios.

Está relacionada con la sabiduría

Proverbios 11:30
“El fruto del justo es árbol de vida;
Y el que gana almas es sabio.”

Tendrá su recompensa en la eternidad

Daniel 12:3
“Los entendidos resplandecerán como el resplandor del firmamento; y los que enseñan la justicia a la multitud, como las estrellas a perpetua eternidad.”

Es literalmente arrebatar a un condenado del infierno

Judas 23
A otros salvad, arrebatándolos del fuego; y de otros tened misericordia con temor, aborreciendo aun la ropa contaminada por su carne.”

LAS VERDADES VITALES

En medio de tanta mentira que flota en el ambiente por medio de la tradición, mostremos a Cristo a través de las cinco verdades vitales, en lo personal utilizo el método APSAF, que me permite de una manera rápida mostrar el Evangelio de la Salvación:

1. Amor: Juan 3:16 y Juan 10:10.
2. Pecado: Romanos 3:23 y Romanos 6:23.
3. Sustitución: Romanos 5:8 y Juan 14:6.
4. Arrepentimiento: Hechos 3:19.
5. Fe: Romanos 6:23, Juan 1:12 y Apocalipsis 3:20.

Jóvenes, el mundo no conoce de Cristo, es evidente la falta de información clara y legítima sobre su auténtico propósito, son muchas las almas que no saben de él, no dejemos de mostrar el camino, llevemos el Evangelio, cumplamos la Gran Comisión y contemos la verdad.

Nos vemos en ocho días, un apretón de manos a cada uno de ustedes.

MAC

viernes, 25 de marzo de 2016

INVIRTAMOS el TIEMPO en los SABIOS


Lamentablemente en las iglesias, muchas veces invertimos tiempo en personas que No quiere escuchar, son los típicos necios. De la misma manera lo hacemos fuera de la Iglesia tratando de hacer entender a quienes definitivamente no quieren que les toquemos el tema Espiritual.

Dios en el libro de proverbios nos da una preciosa enseñanza sobre la forma práctica en que debemos enfocarnos en los sabios y no en los necios.

7 El que corrige al escarnecedor, se acarrea afrenta; El que reprende al impío, se atrae mancha.8 No reprendas al escarnecedor, para que no te aborrezca; Corrige al sabio, y te amará. 9 Da al sabio, y será más sabio; Enseña al justo, y aumentará su saber. 10 El temor de Jehová es el principio de la sabiduría, Y el conocimiento del Santísimo es la inteligencia. 11 Porque por mí se aumentarán tus días, Y años de vida se te añadirán. 12 Si fueres sabio, para ti lo serás; Y si fueres escarnecedor, pagarás tú solo. - Pro 9:7-12

Debemos saber muy bien donde sembrar y cuidar la siembra. Hablar con el necio, casi que es tiempo perdido, como realmente lo he vivido en algunos de mis trabajos, terminan sacándonos el cuerpo. Es mucho mejor enfocarnos en las personas sabias que han entendido que La Palabra de Dios es viva y eficaz y que quieren obedecerla.

Es necesario buscar corazones dispuestos, con ganas de conocer y servir a Dios, personas dispuestas a recibir la Palabra y Vivirla. No podemos desperdiciar nuestro tiempo en personas necias que solamente quieren adquirir conocimiento pero en quienes no vemos ningún cambio. Dios quiere que nos enfoquemos en personas sabias y justas que son quienes realmente reciben, absorben, viven y darán fruto en abundancia en el futuro.

Si realmente quiero ser SABIO, debo empezar por tener temor de Dios, entender quién es ÉL, conocer su grandeza y su Poder y depositar toda  mi confianza en Él y en sus sabios consejos, manifestados claramente a través de Su Palabra. Si realmente quiero actuar de una manera Inteligente, debo CONOCER a mi Señor, entender muy bien cada uno de sus consejos, interiorizarlos y ponerlos en práctica. Debo enfocarme MUCHO MAS, con más esmero, en mis clases de discipulado para aquellas personas que YA han mostrado un compromiso y están ansiosas por conocer y vivir la palabra de Dios. 

Hoy, algo bien sencillo resumido en estos tres puntos:

1. No desperdiciar tiempo con el necio (Vs 7-8a )
2. Invertir el tiempo con los sabios (Vs 8b-9)
3. Entender  la Sabiduría y la Inteligencia para ponerlas en práctica (Vs 10-12)     

Dios nos recuerda hoy, estos principios básicos  sobre el sabio y el escarnecedor, a fin de trabajar con las personas SABIAS.

Que buenos es saber que tenemos un Dios infinitamente SABIO, que día a día nos muestra cómo es que debemos trabajar para ÉL.

Me llamó mucho la atención el entender que no debo seguir CONTENDIENDO con los necios (Ex compañeros de trabajo), creo que ya les he mostrado lo suficiente, ahora debo esperar a que sea Dios quien actúe y no yo. Tener BIEN CLARO que la Obra en cada corazón es DE DIOS.

Ojalá cada uno de nosotros aplique esta sencilla enseñanza cambiando la estrategia de Evangelismo con los que no han querido escuchar, y de ahora en adelante, solo buen testimonio, y si ellos ponen el tema, le vamos a hablar con mucho amor, sin pretender contender para nada.

2 Timoteo 2:24-26 - 24Porque el siervo del Señor no debe ser contencioso, sino amable para con todos, apto para enseñar, sufrido; 25que con mansedumbre corrija a los que se oponen, por si quizá Dios les conceda que se arrepientan para conocer la verdad, 26y escapen del lazo del diablo, en que están cautivos a voluntad de él.  

Pongamos en práctica esta sencilla recomendación en esta Semana Santa y dejemos que sea Dios quien los convenza de pecado.


Fabio

jueves, 24 de marzo de 2016

ESCUCHEN O DEJEN DE ESCUCHAR


Esta mañana pasando por los primeros capítulos del libro de Ezequiel, Dios me recordaba de manera devocional cual es mi responsabilidad y misión como su hijo, mientras el regresa por Su Iglesia.

Como parece el arco iris que está en las nubes el día que llueve, así era el parecer del resplandor alrededor. Esta fue la visión de la semejanza de la gloria de Jehová. Y cuando yo la vi, me postré sobre mi rostro, y oí la voz de uno que hablaba.” - Ezequiel 1:28.

Ezequiel es testigo ocular del juicio que vendría. Dios le permite verlo claramente y esto lo lleva a postrarse sobre su rostro para oír la voz de aquel que hablaba. Por entender las escrituras, sabemos que el juicio viene pronto. Jesús volverá por segunda vez; ya no en pañales y para mostrar su amor al perdido, sino sobre las nubes y con poder y gran gloria para iniciar sus juicios contra un mundo que ha ido en contra de él desde tiempos antiguos.

Tú y yo lo sabemos cómo Hijos de Dios. El juicio viene y viene pronto. ¿Cómo reaccionamos día a día frente a esta realidad?

Me dijo: Hijo de hombre, ponte sobre tus pies, y hablaré contigo.” Ezequiel 2:1

Creo que Dios nos lo pide cada día. Que pongamos nuestro corazón sobre la realidad que vive este mundo y oigamos su voz de manera clara. Él quiere hablar con nosotros, mostrándonos lo que espera de todos y cada uno de sus hijos.

Acaso ellos escuchen; pero si no escucharen, porque son una casa rebelde, siempre conocerán que hubo profeta entre ellos.” - Ezequiel 2:5

Nuestra tarea es hablar y no callar. Testificar en el campo que Dios nos ha dado acerca del amor de Dios manifestado en su Hijo Jesucristo, y del arrepentimiento verdadero delante de aquel que lo dio todo en la cruz del calvario.

Escuchen o no escuchen, siempre conocerán que hubo profeta entre ellos. Algo más para terminar y de suma importancia:

Me dijo: Hijo de hombre, come lo que hallas; come este rollo, y ve y habla a la casa de Israel.” -  Ezequiel 3:1

Y me dijo: Hijo de hombre, alimenta tu vientre, y llena tus entrañas de este rollo que yo te doy. Y lo comí, y fue en mi boca dulce como miel.- Ezequiel 3:3

Luego me dijo: Hijo de hombre, ve y entra a la casa de Israel, y habla a ellos con mis palabras.” - Ezequiel 3:4

Cuan claro vemos lo que Dios espera que hablemos. El rollo, sus palabras. Es imposible hablar de la Palabra de Dios, sino estamos día tras día sumergidos en ella. Como dicen los pasajes anteriores debemos comer Biblia. Permitir que la Palabra de Dios haga ese proceso de digestión espiritual, alimentándonos diariamente y moviéndonos a cumplir con la misión que nos ha sido encomendada.

Alimentemos nuestros vientres y llenemos nuestras entrañas para entonces ir a ellos, a hablar Sus Palabras; no las nuestras.

Un abrazo y nos leemos mañana,

Javier.

sábado, 19 de marzo de 2016

DESESPERADOS EN EL LODO

Vamos a detenernos en una parte de la canción de David contenida en Salmos cuarenta que habla sobre el poder de Dios actuando en nuestras vidas.

SALMOS 40:1-3
“Pacientemente esperé a Jehová,
Y se inclinó a mí, y oyó mi clamor.
Y me hizo sacar del pozo de la desesperación, del lodo cenagoso;
Puso mis pies sobre peña, y enderezó mis pasos.
Puso luego en mi boca cántico nuevo, alabanza a nuestro Dios.
Verán esto muchos, y temerán,
Y confiarán en Jehová.”

Estas frases del rey David tienen diferentes aplicaciones a nuestra vida, de una parte, son un cuadro de la salvación, por otra, un ejemplo de la misericordia de Dios que nos rescata en las situaciones adversas de nuestra vida y nos restaura.

ESPERAR EN DIOS
Muchos quisimos conocer la verdad y tener una relación con el Dios único y verdadero, estando sumidos en las profundidades del pecado, manifestando nuestra intención de salir del mundo. Una vez alcanzamos la salvación, confiamos en que él se acercará a nosotros para ayudarnos cuando estemos pasando por alguna prueba o caigamos en pecado.

Es un deseo de nuestro ser

Génesis 49:18
Tu salvación esperé, oh Jehová.”

Salmos 33:20
Nuestra alma espera a Jehová;
Nuestra ayuda y nuestro escudo es él.”

Es nuestra esperanza en medio de los problemas

Isaías 25:9
“Y se dirá en aquel día: He aquí, éste es nuestro Dios, le hemos esperado, y nos salvará; éste es Jehová a quien hemos esperado, nos gozaremos y nos alegraremos en su salvación.”

Isaías 33:2
“Oh Jehová, ten misericordia de nosotros, a ti hemos esperado; tú, brazo de ellos en la mañana, sé también nuestra salvación en tiempo de la tribulación.”

EL RESCATE
Cuando no conocíamos de su hijo Jesucristo, Dios nos mostró el camino de la vida y nos rescató de la inmundicia terrenal y el territorio de tinieblas gobernado por Satanás. Después de conocerle también nos ayuda y tiende la mano para sacarnos del hoyo profundo cuando sintamos la pérdida total de la esperanza.

Salmos 103:4
El que rescata del hoyo tu vida,
El que te corona de favores y misericordias;

Isaías 38:17
“He aquí, amargura grande me sobrevino en la paz, más a ti agradó librar mi vida del hoyo de corrupción; porque echaste tras tus espaldas todos mis pecados.”

LA RESTAURACIÓN
Con el pecado original la humanidad fue destituida de toda gloria divina, solamente por la obra de Cristo en la cruz se tendió un puente para que los creyentes en su santo nombre podamos gozar de la condición de hijos celestiales. Sin embargo, después de tener la salvación al pecar nuestra intimidad con Dios se rompe y se hace necesario reparar esa relación rota y así volver a ponerla en el estado o estimación tenía antes del pecado.

Cualquiera que sea el caso, Dios nos renovará y como hombres nuevos debemos dar a conocer esa restitución.

La restauración de la salvación

Jeremías 15:19
“Por tanto, así dijo Jehová: Si te convirtieres, yo te restauraré, y delante de mí estarás; y si entresacares lo precioso de lo vil, serás como mi boca. Conviértanse ellos a ti, y tú no te conviertas a ellos.”

La restauración del pecado cometido después de la salvación

Gálatas 6:1
“Hermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradle con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado.”

Hombres nuevos y cánticos nuevos

Efesios 2:1
“Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados,”

Isaías 42:10
Cantad a Jehová un nuevo cántico, su alabanza desde el fin de la tierra; los que descendéis al mar, y cuanto hay en él, las costas y los moradores de ellas.”

EL TESTIMONIO AL MUNDO
Finalmente, cualquiera que sea el caso, es nuestro deber dar a conocer al mundo nuestra salvación, así como el soporte diario que Dios nos da.

I de Corintios 10:31-32
“Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios. No seáis tropiezo ni a judíos, ni a gentiles, ni a la iglesia de Dios;”

I de Juan 5:11
Y este es el testimonio: que Dios nos ha dado vida eterna; y esta vida está en su Hijo.”

Jóvenes, pongamos nuestra esperanza en el Señor, cuando caigamos en el pecado confiemos en el rescate y restauración que solamente él puede ofrecernos, y siempre exaltemos el nombre de Jesucristo ante el mundo, especialmente en temporadas del año como la que comienza mañana.

Nos vemos esta tarde.


MAC

viernes, 18 de marzo de 2016

RETIRO DE JÓVENES 2016





¿ Serás ABORRECIDO por DIOS ?


Apreciado joven, hoy quiero invitarte a que reflexiones si eres aborrecido por Dios al hacer en tu diario vivir aquellas COSAS que Dios aborrece. Vamos al libro de Proverbios:

12 El hombre malo, el hombre depravado, Es el que anda en perversidad de boca; 13 Que guiña los ojos, que habla con los pies, Que hace señas con los dedos. 14 Perversidades hay en su corazón; anda pensando el mal en todo tiempo; Siembra las discordias. 15 Por tanto, su calamidad vendrá de repente; Súbitamente será quebrantado, y no habrá remedio.
16 Seis cosas aborrece Jehová, Y aun siete abomina su alma: 17 Los ojos altivos, la lengua mentirosa, Las manos derramadoras de sangre inocente, 18 El corazón que maquina pensamientos inicuos, Los pies presurosos para correr al mal,
19 El testigo falso que habla mentiras, Y el que siembra discordia entre hermanos. - Proverbios 6:12-19
           
Dios describe muy claramente las actitudes del hombre malo, y estas generalmente empiezan por la boca, luego por sus miradas y después por los caminos en que anda con las señas de sus manos. El hombre malo anda pensando mal, sembrando discordias, y la promesa de Dios para él, es que su calamidad vendrá repentinamente, Dios se encargará de quebrantarlo y no habrá nada que hacer debido a su pecado.

Muchas veces pensamos que estamos actuando correctamente, sin embrago muy fácilmente le fallamos a Dios, y esas fallas son graves, porque tienen que ver con esas siete cosas que Dios ABORRECE o abomina, debido a que ÉL es SANTO, SANTO, SANTO.

Es importantísimo que día a día reflexionemos en ellas, ya que muchas veces sin darnos cuenta caemos en ellas. Entre otras cosas, Dios aborrece :
Los ojos altivos, manifestados claramente a través del orgullo y la vanagloria;
la lengua mentirosa, manifestada en las disculpas que sacamos a cada momento tratando de tapar nuestras faltas;
las manos derramadoras de sangre inocente, manifestadas a través de callar y dejar que muchas personas vayan a un infierno eterno por no haber escuchado con claridad el evangelio de salvación;
el corazón que maquina pensamientos inicuos, manifestado a través de esa concupiscencia que hay en nosotros, fruto de la vida desordenada que vivimos por mucho tiempo y de donde brotan los odios, los rencores, los deseos de pecar;
los pies presurosos a correr hacia el mal, manifestados en nuestras actitudes carnales, arrastrados por el mundo, sin consultar ni tener en cuenta el sabio consejo de Dios;
el testigo falso que habla mentira, manifestado en los chismes y habladurías, sin medir las consecuencias de nuestras palabras; y finalmente,
el que siembra discordia entre hermanos, manifestado día a día por ese deseo de justificarnos, hablando mal de los demás, tratando de agraciarnos con cada uno a costillas de los demás, sin medir las consecuencias de nuestras palabras.       

Podemos resumir en tres puntos esta valiosa enseñanza.

1. Dios tomará cuentas al hombre depravado  (Vs 12-15)
2. Las cosas que Dios aborrece fruto de nuestros miembros (Vs 16-18)
3. Las cosas que Dios aborrece fruto de nuestras actitudes (Vs 19)

Que entendamos quien es el hombre depravado delante de Dios, y que tenemos un Dios que va al GRANO y con mucha claridad nos muestra la FUENTE del pecado : Boca, ojos, pies, manos, corazón y mente

Personalmente me impacta ver en la Biblia que el veneno más grande, la principal fuente de pecado es la lengua, ya que en las siete cosas que Dios aborrece la cita dos veces : La lengua mentirosa y el testigo falso y aún en la siembra de discordia tiene que ver.

Apliquemos este pasaje tan CONTUNDENTE, cuidando este templo del Espíritu Santo : Boca, ojos, pies, manos, corazón y mente, pero más que todo nuestra lengua, midiendo muy bien nuestras palabras para no hacer daño a nadie, sin descuidar lo demás, ya que todos son igualmente importantes.  


Nos vemos mañana sábado a las 8 am en el taller de Discipulado, solo si ya estás en nivel 2 o en la Escuela.

Fabio

sábado, 12 de marzo de 2016

CONVICCIÓN Y CONFESIÓN DE PECADO

Esta semana en el libro de los Salmos veremos una porción de la instrucción que invita a la meditación llamada “Masquil” en la que David habla de la felicidad que produce el perdón en nuestras vidas.

SALMOS 32:1-5
Bienaventurado aquel cuya transgresión ha sido perdonada, y cubierto su pecado.
Bienaventurado el hombre a quien Jehová no culpa de iniquidad,
Y en cuyo espíritu no hay engaño.
Mientras callé, se envejecieron mis huesos
En mi gemir todo el día.
Porque de día y de noche se agravó sobre mí tu mano;
Se volvió mi verdor en sequedades de verano. Selah
Mi pecado te declaré, y no encubrí mi iniquidad.
Dije: Confesaré mis transgresiones a Jehová;
Y tú perdonaste la maldad de mi pecado.”

Vamos a centrarnos en dos aspectos de estos versículos y tienen que ver con la convicción y la confesión del pecado, David describió de una manera hermosa como aplicar estas dos acciones de una manera práctica.

Cuando conocemos verdaderamente a Cristo y hay salvación en nuestra vida, se hacen manifiestas dos naturalezas en todos y cada uno de nosotros, una, la del viejo hombre conformado a la imagen del primer pecador: Adán, y otra, la del nuevo hombre conformado a la imagen de quien nunca pecó, ni peca, ni pecará: Jesús nuestro redentor.

Si bien nuestro pecado ya fue juzgado en la cruz del calvario y no puede afectar nuestra salvación como se establece en II de Corintios 5:21: “Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.”, vamos a seguir quebrantando las leyes de Dios, actuaremos injustamente y nuestra fe muchas veces no acompañará nuestras obras. El pecado que sigamos cometiendo traerá efectos devastadores en nuestra vida como la posibilidad de ser acusados por Satanás de no ser salvos, la ruptura de la relación con Dios, la ausencia de fruto espiritual y el debilitamiento de nuestro testimonio cristiano ante el mundo.

LA CONVICCIÓN DEL PECADO
No es otra cosa que la aceptación de la plena responsabilidad de nuestro pecado de una manera honesta e individual.

Cada uno de los pecados que cometemos, sin excepción alguna, es única y exclusivamente nuestra propia culpa y no de otras personas. La primera etapa para erradicar una conducta pecaminosa es tener la plena capacidad de reconocer y aceptar existencia de la trasgresión y las consecuencias que de ella se derivan.

Salmos 51:3
“Porque yo reconozco mis rebeliones,
Y mi pecado está siempre delante de mí.”

Juan 16:7-8
“Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuera, el Consolador no vendría a vosotros; más si me fuere, os lo enviaré. Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio.”

LA CONFESIÓN DEL PECADO
No es otra que la expresión voluntaria ante Dios declarándole el pecado reconocido, solicitando la restauración correspondiente, confiando en su promesa de perdón y limpieza.

Salmos 51:1-2
“Ten piedad de mí, oh Dios, conforme a tu misericordia;
Conforme a la multitud de tus piedades borra mis rebeliones.
Lávame más y más de mi maldad,
Y límpiame de mi pecado.”

Proverbios 28:13
“El que encubre sus pecados no prosperará;
Mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia.”

Hebreos 12:1
“Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante,”

I de Juan 1:9
“Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.”

Jóvenes, no confiemos en la carne, el viejo hombre está destinado al pecado y desagradaremos a Dios de una u otra forma, es por esto que les invito a que nos tomemos un buen momento para hacer una autoevaluación y como resultado de ella de seguro habrá convencimiento de pecado y por ende la confesión correspondiente para estar limpios frente a él.

Un saludo de hermanos en la fe.

MAC