
De repente y de manera “sobrenatural”, en cuestión de un par de días, me regalo no solo uno sino dos trabajos, para que pudiera escoger el que mas me conviniera. Y pude inclinarme por un trabajo en donde tengo que hacer menos, pero gano más. Además permitió que mi esposa tuviera una amenaza de parto prematuro, pero de la misma manera, permitió que todo volviera a la normalidad, para que aprendiéramos a confiar en El.
Y después de este par de acontecimientos, pienso en el Dios todopoderoso que tenemos. Pienso como cuando sentimos que más lejos esta de nosotros, o que tal vez creemos que se ha olvidado que existimos, como un padre amoroso, nos recuerda que esta ahí. Tal vez guarda silencio en ocasiones, por que somos nosotros los que a veces nos olvidamos de El, y olvidamos también que si pedimos con fe, el nos va a dar mucho más de lo que nosotros le pedimos, como sucedió conmigo.
Quiero terminar, agradeciendo todas las manifestaciones de amor recibidas la semana pasada a raíz del inconveniente de mi esposa. No podría dar nombres por que sería injusto, pero estoy seguro de que Dios estuvo atento a las oraciones de ustedes por nosotros. De verdad en nombre de mi esposa y el mío, les digo de corazón que los amamos y que bueno saber y sentir que pertenecemos a una familia tan especial y amorosa como la de Dios.
(Efesios 3:20) “Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros”
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