sábado, 11 de marzo de 2017

ÁRBOLES DE JUSTICIA CON OBLIGACIONES DERIVADAS DE TENER EL ESPÍRITU DE DIOS


El final del recorrido por el libro de Isaías se acerca. Este pasaje estudiado en nuestro devocional personal, relacionado en primera medida con el pueblo judío, tiene perfecta aplicación para la iglesia actual, la cual se encuentra integrada por miembros enviados a dar cumplimiento de la Gran Comisión.


ISAÍAS 61:1-3
El Espíritu de Jehová el Señor está sobre mí, porque me ungió Jehová; me ha enviado (i) a predicar buenas nuevas a los abatidos, (ii) a vendar a los quebrantados de corazón, (iii) a publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel; (iv) a proclamar el año de la buena voluntad de Jehová, y el día de venganza del Dios nuestro; (v) a consolar a todos los enlutados; (vi) a ordenar que a los afligidos de Sion se les dé gloria en lugar de ceniza, óleo de gozo en lugar de luto, manto de alegría en lugar del espíritu angustiado; y serán llamados árboles de justicia, plantío de Jehová, para gloria suya.”

Este pasaje nos enseña que Dios nos considera como árboles de justicia con el objetivo claro de darle la gloria que le corresponde. Igualmente nos muestra que al momento de profesar nuestra fe en Jesucristo, el Espíritu Santo llega a nuestras vidas renovadas y como consecuencia de ello se derivan varias responsabilidades que debemos cumplir.

Predicar buenas nuevas a los abatidos.
Dar a conocer el Evangelio de la Salvación al mundo perdido.

Vendar a los quebrantados de corazón.
Curar las heridas de quienes han sufrido lesiones en alguna parte de su ser, sean del alma, espirituales o físicas.

Publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel
Mostrar una alternativa a la condenación del infierno de quienes desconocen de Jesús.

Proclamar el año de la buena voluntad de Jehová, y el día de venganza del Dios nuestro
Enseñar el carácter de Dios y los beneficios de pertenecer a su familia, así como la certeza del futuro descrito en la Biblia.

Consolar a todos los enlutados
Aliviar la carga de quienes han sufrido perdidas significativa en su vida.

Ejecutar acciones frente a los afligidos
Llevar la gloria, el gozo y la alegría divinas a otros.

Jóvenes, seamos árboles de justicia, cumplamos nuestras obligaciones derivadas de tener el Espíritu Santo, evangelicemos, curemos heridas, mostremos la única alternativa al infierno, enseñemos el carácter de Dios, los beneficios de su familia y la certeza del futuro descrito en la Biblia, aliviemos la carga de otros, así como Cristo alivió la nuestra, y llevemos la gloria, el gozo y la alegría del Señor.

Les pido oración especial por mi Madre Olga, quien padece de cáncer y está siendo tratada de esta enfermedad.

Abrazos.


MAC

viernes, 10 de marzo de 2017

La INSENSATEZ de CONFIAR en las RIQUEZAS


De ninguna manera debemos sentir envidia por los que están repletos de plata, los que tienen todas las comodidades, pero no tienen a Cristo, ¡Pobrecitos!, debemos sentir mas bien lástima por ellos, la Biblia muestra muy claramente cuál es su destino final por la eternidad,
¡ pobrecitos !.

10 Pues verá que aun los sabios mueren; Que perecen del mismo modo que el insensato y el necio, Y dejan a otros sus riquezas. 11 Su íntimo pensamiento es que sus casas serán eternas, Y sus habitaciones para generación y generación; Dan sus nombres a sus tierras. 12 Mas el hombre no permanecerá en honra; Es semejante a las bestias que perecen. 13 Este su camino es locura; Con todo, sus descendientes se complacen en el dicho de ellos. Selah 14 Como a rebaños que son conducidos al Seol, La muerte los pastoreará, Y los rectos se enseñorearán de ellos por la mañana; Se consumirá su buen parecer, y el Seol será su morada. 15 Pero Dios redimirá mi vida del poder del Seol, Porque él me tomará consigo. Selah  16 No temas cuando se enriquece alguno, Cuando aumenta la gloria de su casa; 17 Porque cuando muera no llevará nada, Ni descenderá tras él su gloria. 18 Aunque mientras viva, llame dichosa a su alma, Y sea loado cuando prospere, 19 Entrará en la generación de sus padres, Y nunca más verá la luz. 20 El hombre que está en honra y no entiende, Semejante es a las bestias que perecen - Salmo 49:10-20

Jamás debemos sentir envidia por aquellas personas que atesoran riquezas y títulos, y medallas y honores. Nunca debemos preocuparnos por los reconocimientos y honores del mundo, realmente ante los ojos de Dios, no son nada.

Más bien debemos sentir lástima y orar por la salvación de aquellas personas (Mi lista es bastante larga) que han puesto su mira en las riquezas sin entender que cuando mueran no se llevarán nada y que solamente habrá condenación y crujir de dientes. Al infierno podrán llevarse su vana gloria. Es nuestro deber acercarnos amorosamente, con un muy buen testimonio a todas estas personas y amarlos, orando por ellos,  para que algún día Dios les abra el entendimiento y escapen del lazo del diablo en que están cautivos a voluntad de él. 

Estas personas aparentan llevar una vida “dichosa” y son felices en medio de su vanagloria, pero lamentablemente irán a parar en el mismo lugar de sus padres que no los supieron encaminar y nunca más verán la luz, todo será terror y tinieblas y dolor. Lastimosamente esas personas envanecidas que no quieren entender, son comparadas por Dios con las bestias que perecen.

Muchas cosas para MEDITAR hoy:    
  • No sentir envidia  por los que se enriquecen o se envanecen en sus conocimientos
  • Más bien sentir lástima y orar por ellos para que no vayan a un infierno eterno
  • Entender que al morir, nada nos llevaremos
  • Confiar en la gracia y las promesas de Dios.
  • No poner la mira en las cosas de la tierra, sino en las cosas celestiales.
  • No debemos vivir de las apariencias ni dejarnos influenciar de este tipo de personas
  • Hay que orar por estas personas para que Dios les abra el entendimiento y no sean condenados eternamente, pobrecitos.

En resumen Dios nos ha recordado sobre  la INSENSATEZ de confiar en las RIQUEZAS

1. El mundo engañoso de los RICOS e impíos (Vs 10-14)
2. El mundo REAL de los humildes y creyentes (Vs 15)
3. El mundo engañoso tendrá un fin lamentable, aléjate de él (Vs 16-20)

Dios nos ha mostrado el destino de los ricos y que no debemos preocuparnos por el enriquecimiento de los demás. Son  consejos de un Dios JUSTO, que dará a cada uno conforme a lo que haya sembrado. Un Dios que ve perfectamente quiénes son los que le hemos escuchado y obedecido y también, quiénes son los que le han ignorado, y conforme a ello, dará su recompensa eterna.    

Llama la atención entender MAS CLARAMENTE el destino de la mayoría de la gente que anda apegada a la carne, a los ojos y a la vanagloria de la vida, y ver la contundencia con que Dios habla de su destino final, y de esta manera tener claro que NO DEBEMOS ENVIDIARLOS para nada.

Vamos a vivirlo aprendiendo más y más a VIVIR HUMILDEMENTE, contentos con lo que Dios nos da, y estando felices con la familia que nos ha regalado, agradecidos por el techo, el abrigo y la provisión de cada día.

Nos vemos el fin de semana, felices con lo que tenemos


Fabio

sábado, 4 de marzo de 2017

UNA TIERRA SIN VIOLENCIA



Nos acercamos al final del libro de Isaías, la entrada para este día corresponde al siguiente versículo.

Isaías 60:18
Nunca más se oirá en tu tierra violencia, destrucción ni quebrantamiento en tu territorio, sino que a tus muros llamarás Salvación, y a tus puertas Alabanza.”

En medio de esta realidad llena de guerras entre naciones, pueblos, ciudadanos de un mismo país y miembros de una misma familia, Dios nos promete que nos dará un mundo sustancialmente diferente al que conocemos hoy.

Llega a nuestra mente las imágenes de la Jerusalén celestial y los nombres de sus muros: Salvación y de sus puertas: Alabanza.

Revisemos algunos versículos sobre esta realidad futura.

Salmos 46:9
“Que hace cesar las guerras hasta los fines de la tierra.
Que quiebra el arco, corta la lanza,
Y quema los carros en el fuego.”

Isaías 2:4
“Y juzgará entre las naciones, y reprenderá a muchos pueblos; y volverán sus espadas en rejas de arado, y sus lanzas en hoces; no alzará espada nación contra nación, ni se adiestrarán más para la guerra.”

Oseas 2:18
En aquel tiempo haré para ti pacto con las bestias del campo, con las aves del cielo y con las serpientes de la tierra; y quitaré de la tierra arco y espada y guerra, y te haré dormir segura.”

Zacarías 9:10
“Y de Efraín destruiré los carros, y los caballos de Jerusalén, y los arcos de guerra serán quebrados; y hablará paz a las naciones, y su señorío será de mar a mar, y desde el río hasta los fines de la tierra.”

Jóvenes vivamos esa realidad hoy en nuestras vidas, desterremos de nuestro entorno la violencia, la destrucción y el quebrantamiento y que los muros de y puertas de nuestros templos, los cuerpos físicos en los que reside el Espíritu Santos sean los mismos descritos al pueblo de Israel por el profeta Isaías.

Abrazos.

MAC

viernes, 3 de marzo de 2017

PAZ EN LA TORMENTA



¡ Tremendo pasaje ! el que Dios nos regala hoy en el libro de los Salmos, Veamos…
  
1 No te impacientes a causa de los malignos, Ni tengas envidia de los que hacen iniquidad. 2 Porque como hierba serán pronto cortados, Y como la hierba verde se secarán. 3 Confía en Jehová, y haz el bien; Y habitarás en la tierra, y te apacentarás de la verdad. 4 Deléitate asimismo en Jehová, Y él te concederá las peticiones de tu corazón. 5 Encomienda a Jehová tu camino, Y confía en él; y él hará. 6 Exhibirá tu justicia como la luz, Y tu derecho como el mediodía. 7 Guarda silencio ante Jehová, y espera en él. No te alteres con motivo del que prospera en su camino, Por el hombre que hace maldades. 8 Deja la ira, y desecha el enojo; No te excites en manera alguna a hacer lo malo. 9 Porque los malignos serán destruidos, Pero los que esperan en Jehová, ellos heredarán la tierra. 10 Pues de aquí a poco no existirá el malo; Observarás su lugar, y no estará allí. 11 Pero los mansos heredarán la tierra, Y se recrearán con abundancia de paz. 12 Maquina el impío contra el justo, Y cruje contra él sus dientes; 13 El Señor se reirá de él; Porque ve que viene su día. 14 Los impíos desenvainan espada y entesan su arco, Para derribar al pobre y al menesteroso, Para matar a los de recto proceder. 15 Su espada entrará en su mismo corazón, Y su arco será quebrado. - Salmo 37:1-15

Si Dios lo ha puesto HOY es con justa razón. La vida del creyente no es nada fácil, y con mucha facilidad tratamos de reclamar a Dios por nuestra situación, comparada con la de los malos que habitan a nuestro alrededor. Pero, el consejo de Dios es CONTUNDENTE:

No te impacientes a causa de los malignos, Ni tengas envidia de los que hacen iniquidad. Porque como hierba serán pronto cortados, Y como la hierba verde se secarán. Confía en Jehová, y haz el bien; Y habitarás en la tierra, y te apacentarás de la verdad.”

Realmente vemos que muchas vidas están desbaratadas económicamente y aún en algunos problemas de salud, pero gracias a la misericordia y a la compasión de Dios, aún permanecemos. No tenemos otra salida que la de CONFIAR plenamente en Dios, entregándole nuestras vidas SINCERAMENTE y sin tapujos, sin mediocridades. ÉL no quiere que le demos las limosnas de nuestro tiempo y de nuestros recursos, ÉL espera que para cada creyente Dios sea su prioridad, que el obedecer sus mandamientos sea para nosotros algo SAGRADO, no un “por si las moscas y cuando se pueda”. Si así lo hacemos, obedeciéndole en TODO, habitaremos en paz y con tranquilidad, deleitándonos en su Palabra, en su Verdad.

Si realmente queremos que las cosas nos salgan bien, que Dios responda a nuestras peticiones de oración, la fórmula está escrita de muchas maneras y resumida en una frase: “Deléitate en Jehová”, es decir, gózate de sus mandamientos, de sus preceptos, de sus consejos, escúchalo con gozo, interioriza su Palabra, medítala, vívela. Cuando esto sea realidad en nuestras vidas, seremos VICTORIOSOS, todo nos saldrá bien… Gracias MI SEÑOR por hablarnos con tanta claridad.

Nada, absolutamente NADA sacaremos con angustiarnos y hacer ESPAVIENTOS, Dios está en control absolutamente de cada detalle y es por eso que podemos estar SEGUROS de que cada tropiezo, cada problema que se presenta es porque ASI lo decidió Dios, son las consecuencias de nuestros mismos comportamientos, con Dios no podemos jugar a SER CRISTIANOS, o somos o no somos. Me pregunto :

¿ Somos dignos de llamarnos SUS SIERVOS ?...
¿ Somos dignos de llamarnos SUS EMBAJADORES ? …
¿ Si estamos cumpliendo con la MISIÓN que ÉL nos dejó de IR y predicar el Evangelio a TODA criatura ?.

Fácilmente podríamos responder : No, no, no.

De manera que si no estamos siendo TESTIGOS de su Obra en nosotros, no podremos esperar NADA bueno a cambio, o somos o no somos “Cristianos”. No se es Cristiano a raticos y cuando nos convenga. Si somos hijos de Dios, CRISTO está en nosotros y por esta razón, ÉL lo ve TODO, aún lo que hacemos debajo de las cobijas, ÉL se siente triste al analizar nuestras miradas, al examinar nuestros pensamientos, al oír nuestras palabras y al ver nuestras actitudes. 

Lo que Dios quiere es que ENCOMENDEMOS a Dios nuestros caminos, cada cosa que vayamos a hacer, que OREMOS sin cesar, entregándole cada área de nuestra vida, confiando plenamente en que si somos FIELES, ÉL hará y exhibirá su justicia como la LUZ.

La recomendación que Dios nos da en este precioso Salmo, es que NO RENEGUEMOS, no pensemos jamás que Dios es INJUSTO y que nosotros somos los “pobrecitos”, que no digamos jamás: ¿ Por qué a los demás les salen las cosas bien y a nosotros no ?, eso, ni debe pasar por nuestras mentes. Dios nos dice que dejemos la Ira y desechemos el enojo, que jamás pase por nuestras mentes el hacer mal a alguien, que en cuanto dependa de nosotros estemos en paz con todos los hombres. Cuando le Obedecemos a Dios en TODO, las cosas nos saldrán BIEN, porque Dios no es mentiroso y sus promesas de que a los que le AMAN todas las cosas les ayudan a Bien son reales. Recordemos que Dios nos dice : Si ME AMAIS guardad mis mandamientos.

TODO está en las manos de Dios, y ÉL no está OBLIGADO a hacer NADA. Todo lo bueno que hemos recibido, que es MUCHO, es por su AMOR y su MISERICORDIA, no porque nos lo merezcamos. Antes por el contrario, ÉL es compasivo y no nos manda TODAS las pruebas que nos merecemos al mismo tiempo, si así fuera, ya estaríamos destruidos.

Sopesemos nuestras actitudes a la LUZ de la palabra de Dios y encontraremos la respuesta a las cosas que nos pasan en nuestro diario trasegar. Una cosa es lo que pensamos que hacemos bien y OTRA, bien diferente, es lo que se ve en nuestra ACTITUDES del diario vivir. A Dios no podemos esconderle NADA… Las promesas de Dios son de PAZ y TRANQUILIDAD siempre en Su PRESENCIA.

Un poco extenso, ¿verdad?... Pero es lo que Dios nos ha querido recordar hoy, cada uno de nosotros debe meditarlo profundamente:
  • No impacientarnos a causa de los malignos a quienes aparentemente todo les sale bien
  • No tener envidia de los que hacen iniquidad
  • (Orar por su Salvación, para que Dios tenga misericordia de ellos)
  • Confiar en Dios plenamente, entregándonos de corazón
  • Deleitarme en los consejos de Dios a través de sus palabra
  • Que sus dichos sean como bocado suave
  • Que sea un placer oírlo, entenderlo y vivir sus enseñanzas
  • Esperar en ÉL con un corazón limpio.
  • Encomendar a Dios cada uno de mis pasos y esperar en su respuesta.
  • Guardar silencio ante Dios y esperar que ÉL responda cuando sea tiempo
  • No envidiar al que prospera sin la presencia de Dios en sus vidas
  • Dejar la ira y el enojo
  • No inclinarme de alguna manera a hacer lo malo.
  • Confiar en la promesas de la HERENCIA que tenemos en Dios. Es una herencia sin límites.
  • Entender que las promesas de Dios son reales y que ÉL las cumplirá 100%

CUATRO cosas para recordar y vivir siempre:

1. No mires  a los demás, confía en Dios (Vs 1-4)
2. Pon tu vida y tus quebrantos en manos de Dios (Vs 5-6)
3. Espera en ÉL, nunca te defraudará (Vs 7-9)
4. Dios pagará a cada uno según su actitud (Vs 10-15)         

Dios nos ha recordado hoy cuál debe ser la correcta actitud ante las pruebas, nada de estrés, confiar en Dios. Recordemos siempre que es un consejo que viene de un Dios que conoce perfectamente el corazón de cada ser humano y que dará a cada uno de acuerdo a su comportamiento.

Particularmente llamó mucho mi atención el hecho de que debo CALLAR ante Dios, sin hacer reclamos, sin compararme con nadie, sin refunfuñar porque a otros les da y no a mí.

Apliquémoslo de corazón, descansando pacientemente en los brazos de nuestro amado Señor, sin angustiarnos, sin estresarnos, teniendo la PLENA certeza de que Dios no se equivoca y que es JUSTO, manteniendo nuestra conducta INTACHABLE en todo momento y en cada lugar.

Fabio

sábado, 25 de febrero de 2017

DIOS ESTÁ CON NOSOTROS

Esta entrada se relaciona directamente con la nueva vida que comenzamos a gozar desde que profesamos nuestra fe en el Señor Jesucristo.

Isaías 57:15
“Porque así dijo el Alto y Sublime, el que habita la eternidad, y cuyo nombre es el Santo: Yo habito en la altura y la santidad, y con el quebrantado y humilde de espíritu, para hacer vivir el espíritu de los humildes, y para vivificar el corazón de los quebrantados.”

Dios habita literalmente en la iglesia. Él no es lejano, Él vive y mora con nosotros. El vivificó nuestro espíritu con el Espíritu Santo y dio vida a nuestro corazón roto y dolorido. Dios siempre estará con nosotros y nada puede quitarnos la oportunidad de disfrutar de su vida en la nuestra.

Miremos algunos versículos sobre esa verdad incomprensible para la humanidad incrédula y que por fe se materializó en nosotros al momento de profesar nuestra fe en Cristo.

Juan 14:20
“En aquel día vosotros conoceréis que yo estoy en mi Padre, y vosotros en mí, y yo en vosotros.”

Juan 17:23
Yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me has amado.”

Gálatas 2:20
“Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.”

Colosenses 1:27
“… a quienes Dios quiso dar a conocer las riquezas de la gloria de este misterio entre los gentiles; que es Cristo en vosotros, la esperanza de gloria,”

I de Juan 3:24
“Y el que guarda sus mandamientos, permanece en Dios, y Dios en él. Y en esto sabemos que él permanece en nosotros, por el Espíritu que nos ha dado.”

Jóvenes, dejemos que la vida misma de Dios se manifieste en nuestro devenir diario, mostrémosle al mundo nuestra nueva condición.

Con afecto honesto.


MAC

viernes, 24 de febrero de 2017

CONFIANZA en Dios, Él es mi LUZ y mi SALVACIÓN


Si Dios es mi luz y mi salvación, no debo temer a nadie más, si Dios es la fortaleza de mi vida, no tengo porqué atemorizarme de nada ni de nadie, debo depositar toda mi confianza en ÉL, y esperar en Él.

1 Jehová es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida; ¿de quién he de atemorizarme? 2 Cuando se juntaron contra mí los malignos, mis angustiadores y mis enemigos, Para comer mis carnes, ellos tropezaron y cayeron. 3 Aunque un ejército acampe contra mí, No temerá mi corazón; Aunque contra mí se levante guerra, Yo estaré confiado. 4 Una cosa he demandado a Jehová, ésta buscaré; Que esté yo en la casa de Jehová todos los días de mi vida, Para contemplar la hermosura de Jehová, y para inquirir en su templo. 5 Porque él me esconderá en su tabernáculo en el día del mal; Me ocultará en lo reservado de su morada; Sobre una roca me pondrá en alto. 6 Luego levantará mi cabeza sobre mis enemigos que me rodean, Y yo sacrificaré en su tabernáculo sacrificios de júbilo; Cantaré y entonaré alabanzas a Jehová. - Salmo 27:1-6      

Aunque parezca que el momento que vivimos es un momento de total abandono de parte de nuestros supuestos “amigos”, todos ellos nos han volteado la espalda, nos rechazan, se burlan, aún nos persiguen al negarnos el mismo trabajo. La promesa de DIOS es que ellos tropezarán y caerán, aunque no es lo que queremos, pero Dios nos promete victoria, no necesariamente haciéndoles daño.

Esperemos a que Dios nos saque adelante, sin tener temores de ninguna clase, sino entregándole a ÉL TODAS nuestras cargas. Nuestro clamor a Dios debe ser que yo y mi familia sirvamos a Jehová TODOS los días de nuestra vida, hasta que ÉL nos lleve a su presencia.

Dios nos promete victoria y que nunca nos va a abandonar. Nuestra FE no debe desfallecer. Debemos esperar en ÉL.

Varias cosas importantes para recordar y VIVIR:     
  • No temer a nadie, confiar en Dios
  • No atemorizarme de nadie, confiar en Jehová que es la fortaleza de mi vida.
  • Esperar confiadamente en la ayuda de Dios y entregarme de lleno a ÉL.
  • Así se junten TODOS contra nosotros, debemos vivir confiados en el Señor.
  • No temer al hombre, sino temer a Dios que puede poner y quitar la vida
  • Clamar a Dios para que nos permita seguir trabajando para ÉL sin desfallecer.
  • Aprender a vivir con lo que DIOS NOS DA, y servirle realmente de corazón y desinteresadamente.
  • Entender que las promesas de Dios son REALES y que nunca nos va a desamparar.

 Un BOSQUEJO sencillo que resume la enseñanza…

1. En ÉL puedo confiar plenamente (Vs 1-3)
2. A ÉL puedo suplicar MI PROTECCIÓN en medio de la maldad (Vs 4-5)
3. En ÉL tendré la VICTORIA (Vs 6)

Dios vuelve y nos recuerda nuestra CONFIANZA en Dios, Él es nuestra LUZ y nuestra SALVACIÓN. ÉL es un Dios amoroso y protector, que permite pruebas muy duras en nuestras vidas, pero jamás nos va a desamparar.

Impacta ver la enseñanza de David en cuanto a servir al Señor todos los días de su vida, tal como debemos hacerlo nosotros, dispuestos a hacer lo que sea con la plena certeza de que Dios siempre estará a nuestro lado.

Apliquémoslo, sirviendo a Dios y a su Obra de una manera TOTAL, integra, desinteresada, enfrentando las situaciones que tengamos que enfrentar, aun humillaciones, en silencio, descargando todas nuestra angustias sobre ÉL, y esperando su guía absoluta a fin de no equivocarnos en nada.

Dios y yo somos mayoría. Adelante…


Fabio

sábado, 18 de febrero de 2017

LA BUENA SEMILLA

Durante casi cuatro meses hemos estado inmersos en el libro de Isaías. Nos estamos acercando al final de esta parte de la Biblia. Para esta entrada el Señor nos recordó el poder de su Palabra.

Isaías 55:10-11
“Porque como desciende de los cielos la lluvia y la nieve, y no vuelve allá, sino que riega la tierra, y la hace germinar y producir, y da semilla al que siembra, y pan al que come, así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié.”

El nacimiento de una planta, su desarrollo y crecimiento, así como su fruto postrero comienza con una semilla.

Nuestra condición de cristianos se estructuró de la misma manera. Alguna persona en un momento determinado de nuestra existencia física sembró en nosotros la semilla del Evangelio de Cristo. Conocimos la verdad, reconocimos nuestros pecados y pedimos perdón por ellos, entendimos lo que hizo Jesús en la cruz, entregando su sangre al Padre para liberarnos de la condena eterna del infierno.

Cuando compartimos el Evangelio estamos mostrando la Palabra misma de Dios, es ella la que actúa, no nosotros, es una certeza que regresará al Padre ejecutando su voluntad.

Gálatas 6:8
“Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna.”

Jóvenes, crezcamos y reproduzcámonos espiritualmente, sembremos la semilla de vida para que recojamos vida.

MAC